jueves, 24 de noviembre de 2005

O'HIGGINS NO ES MARISCAL DEL PERÚ



San Borja, 24 de Noviembre de 2,005.

Señor Gral Brig (R)
Herrmann Hamman Carrillo
Presidente del Centro de Estudios Históricos del Perú
LIMA


Mi General:

Tengo el honor de dirigirme a Ud para agradecerle por la invitación que me hiciera llegar para asistir a una ceremonia en el Panteón de nuestros Próceres auspiciado por el Centro de Estudios Históricos Militares del Perú de su presidencia y la Agregaduría Militar de Chile en el Perú, sin embargo no puedo dejar de exponerle mi profunda preocupación sobre la trascendencia de la ejecución de tal ceremonia.

Es así que infructuosamente, he buscado un documento histórico que justifique el título de “GRAN MARISCAL DEL PERÚ” al Capitán General de Chile Bernardo O’higgins Riquelme, y al fracasar en mi intento solicité al CEHMP- a través de su secretaria, la Srta Elisa Rua – la remisión de la norma legal que acredite el otorgamiento de tan alta distinción al militar chileno, habiendo recepcionado -vía fax- el texto de una supuesta norma dictada por el “Soberano Congreso Constituyente del Perú” de 1822 , publicada por la Universidad Nacional de la Plata en 1950, en un impreso titulado “GACETA DEL GOBIERNO DE LIMA INDEPENDIENTE” , con el siguiente tenor:

EL SOBERANO CONGRESO CONSTITUYENTE DEL PERU
Teniendo en su memoria los eficaces esmeros, con que el Supremo Director de la república de Chile ha procurado la Independencia de las regiones del Sol;
Resuelve:
Que la Junta Gobernativa dé a nombre de la nación un solemne testimonio de reconocimiento al Supremo Director de la república de Chile D Bernardo O’higgins por sus disposiciones en obsequio de este pueblo fiero de su Independencia y la Libertad.
Tendralo entendido la Junta Gobernativa, y dispondrá lo necesario a su cumplimiento, mandándolo imprimir, publicar y circular. Dado en la sala del Congreso de Lima a 27 de Setiembre de 1822.- Javier Luna Pizarro, Presidente.- José Sánchez Carrión, Diputado Secretario.-Francisco Javier Mariategui, Diputado Secretario.- A la Junta Gubernativa

Considerando que dicha “norma” no especifica el otorgamiento del alto grado de “GRAN MARISCAL DEL PERU”, volví a solicitar un documento que señale claramente que alguna vez se haya otorgado tan alta distinción a dicho militar chileno, indicándome la Srta Rua, que ese es el único documento de sustento que disponía, y que era usanza de la época extender el agradecimiento mediante el otorgamiento de tal título.

Al verificar la legislación del periodo 1821- 1824 en el sitio oficial del Congreso de la Republica, no se ha encontrado ningún decreto que respalde el otorgamiento del titulo de “GRAN MARISCAL DEL PERU” al Capitán General de Chile Bernardo O’higgins Riquelme. En dicha base de datos, no figura el decreto que el CEHMP remitiera via fax, en su defecto existe otro de misma fecha, en el que se dispone agradecer al Ejército de Chile, y cuyo texto es el siguiente:

EL SOBERANO CONGRESO CONSTITUYENTE DEL PERU

Teniendo presente el fraternal celo y esforzada constancia con que la República de Chile ha coadyuvado a la independencia del Perú, mandando en sus bravos el medio de hacer efectivos los votos de este por la libertad, sellando así los antiguos estrechos lazos entre ambas naciones, resuelve: - Que la Junta Gubernativa a nombre de la Nación, manifieste a la Republica de Chile las mas insinuantes gracias por sus ilustres servicios a este país. Tendrálo entendido la Junta Gubernativa del Perú, y dispondrá lo necesario a su cumplimiento, mandándolo a imprimir, publicar y circular.
Dado en la sala del Congreso de Lima a 27 de Setiembre de 1822.- Javier Luna Pizarro, Presidente.- José Sánchez Carrión, Diputado Secretario.-Francisco Javier Mariategui, Diputado Secretario.- A la Junta Gubernativa
Por tanto, mandamos que se guarde y haga guardar, cumplir y ejecutar el presente decreto en todas sus partes. Lo tendrá entendido el secretario de Estado en el departamento de Relaciones Exteriores y dispondrá se imprima, publique y circule.
Dado en el palacio de la Junta Gubernativa, en Lima, a 27 de Setiembre de 1822- 3° de la Libertad.
JOSE DE LA MAR.-FELIPE ANTONIO ALVARADO.- EL CONDE DE VISTA FLORIDA. POR ORDEN DE S.E. FRANCISCO VALDIVIESO


Asimismo es necesario tener presente, que el supuesto decreto del Congreso, proporcionado por el CEHMP y del cual infiere el título de “GRAN MARISCAL DEL PERU” al Capitán General de Chile Bernardo O’higgins Riquelme, fue promulgado el 27 de Setiembre de 1822, fecha en que en el Perú no existía el Grado de Gran Mariscal, lo cual invalida cualquier hipótesis que por el supuesto “agradecimiento del Congreso y la usanza de la época” se le expidiera el grado de GRAN MARISCAL DEL PERU. Lo anteriormente detallado se encuentra sustentado por el decreto de 12 de Abril de 1823 cuyo texto es el siguiente.

MINISTERIO DE GUERRA

El Presidente de la Republica Peruana
Por cuanto el Soberano Congreso, se ha servido expedir el decreto siguiente:

EL CONGRESO CONSTITUYENTE DEL PERU

Entre tanto se sanciona la Constitución de la Republica, declara:
Art 1. El último grado de la escala militar, es el de Gran Mariscal.
Art 2. Queda derogado el decreto provisional de 30 de Octubre
Art 3 El Poder Ejecutivo propondrá a la Representación nacional los gefes (sic) que por sus servicios merezcan obtener lugar en las clases de coronel para arriba.
Tendréislo entendido y dispondréis lo necesario a su cumplimiento, mandándolo imprimir, publicar y circular.
Dado en la Sala del Congreso, en Lima, a 11 de Abril de 1823.- 4° y 2°
NICOLAS DE ARANIBAR, PRESIDENTE M. FERREYROS, DIPUTADO SECRETARIO.- MARIANO QUEZADO Y VALIENTE, DIPUTADO SECRETARIO.
Por tanto ejecútese, guárdese y cúmplase en todas sus partes por quienes convenga.
Dará cuenta de su cumplimiento el Ministro de Estado en el departamento de la Guerra (sic).
Dado en el Palacio del Supremo Gobierno, en Lima, a 12 de Abril de 1823.- 4° y 2°
JOSE DE LA RIVA AGÜERO
Por orden de S.E..-RAMON HERRERA

De igual manera, hago de su conocimiento que luego de haber recibido nueva bibliografía del CEHMP, en la que no se consigna documento oficial sobre el nombramiento como Gran Mariscal a Bernardo O’higgins Riquelme, solicité información al Congreso de la Republica, recibiendo como respuesta que no se dispone referencia Oficial sobre el particular.


Mi general, considerando todo lo anteriormente expuesto, y no existiendo documento probatorio a la vista, muy respetuosamente como ciudadano peruano, le manifiesto desconocer la calidad de Prócer de la Independencia del Perú al Libertador de Chile Capitán General Bernardo O’higgins Riquelme, y mucho menos aceptar reconocerlo como GRAN MARISCAL DEL PERU; y en mi calidad de Oficial del Ejército del Perú , le recomiendo tenga a bien disponer las acciones pertinentes para la cancelación de la ceremonia que auspicia su presidencia, evitando así la instalación de un busto de este militar chileno en el SANTUARIO PATRIOTICO PANTEON NACIONAL DE LOS PROCERES DE LA INDEPENDENCIA DEL PERU. No hacerlo, en mi modesta opinión, constituye un grave error, una afrenta al pueblo del Perú y un intento de distorsionar nuestra Historia Nacional, de lo que no deseo ser cómplice, por lo cual me veo en la imperiosa obligación de remitir la presente y a la vez anunciarle no poder atender a su gentil invitación.

miércoles, 14 de septiembre de 2005

CONGRESO NACIONAL CACERISTA

“El Perú aún no está perdido, tenemos muchachos que poseen corazón pletórico de energías, y el espíritu sediento de ideales” fueron las palabras del Mariscal Andrés A Cáceres, en entrevista publicada en la revista “Germinal” el 31 de Diciembre de 1931. Palabras que la “Orden de la Legión Mariscal Cáceres” retoma para difundir en la juventud nacional, las nobles virtudes de este epónimo patriota, a través del IX Congreso Nacional de Brigadas Caceristas, denominado “Cáceres un peruano a carta cabal” que se inaugura este 27 de Setiembre en las instalaciones del Colegio Militar “Leoncio Prado”.

El evento, que forma parte de las actividades que realiza esta organización patriótica, en el marco de sus “Bodas de Porcelana” institucionales (20 años), busca que unos 250 “brigadistas” – escolares de diversos departamentos del país – analicen durante esta semana, la vida del Mariscal en sus facetas como militar, Presidente de la República y patriota, destacando sus enseñanzas con el afán de irradiarlas y aplicarlas en la vida diaria nacional.

En nuestros días en que la práctica de las virtudes patrióticas pareciera estar “fuera de moda” y en la que muchos “ciudadanos peruanos” ignoran o confunden la labor desarrollada por este héroe nacional, o mucho peor realizan acciones en contra de los intereses nacionales, convendría que interrogantes como: ¿Considera Ud que sólo defendiendo a la Patria en un conflicto internacional se demuestra patriotismo? o ¿Qué acciones patrióticas deben realizar los jóvenes en la actualidad en beneficio del progreso de nuestro país? que serán planteadas en este Congreso Nacional, sean también motivo de reflexión nacional e impulso para redireccionar nuestro quehacer diario con respeto a las normas y leyes que nos deben identificar como sociedad culta y ordenada.

lunes, 15 de agosto de 2005

LAS OPERACIONES DE PAZ Y LA PARTICIPACIÓN DEL EJÉRCITO DEL PERÚ EN HAITI

La partida de tropas del Ejército del Perú para continuar con la renovada Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), coincidió con las celebraciones del Día de Internacional de las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas en las que Kofi Annan, Secretario General de esta Organización, enfatizó la importancia de este trabajo, desarrollado en la actualidad por mas de 66 mil militares y 15 mil civiles alrededor del mundo, rindiendo también especial tributo a los 115 militares de distintos países que perdieron la vida el 2004 mientras servían en alguna misión de paz, así como a otros 39 efectivos que hicieron lo propio en el presente año.

Desde que el Perú iniciara su participación en Operaciones de Mantenimiento de Paz (Peacekeeping operations) en el Líbano en 1958, muchas han sido las misiones en la modalidad de Observadores Militares, siendo ésta la tercera Unidad constituida de “cascos azules” en que Oficiales, Técnicos, Suboficiales y tropa de nuestro Ejército contribuyen a dar sentido a las palabras de la Carta de las Naciones Unidas “para salvar del flagelo de la guerra a las generaciones venideras”, razón por la que es necesario que incorporemos en nuestra capacitación y perfeccionamiento la doctrina y el lenguaje correspondiente, alimentándonos de la experiencia propia y ajena. En este sentido, primeramente debemos ubicar a las Operaciones de Mantenimiento de Paz dentro del contexto de las Operaciones Militares.

Por mucho tiempo hemos utilizado los términos de Guerra Convencional y Guerra No Convencional para efectuar nuestra clasificación de las operaciones militares, sin embargo las nuevas misiones incorporadas a las Fuerzas Armadas en el mundo, han hecho que existan operaciones cuyo rango de actividades sean más diversas que el propio empleo de las operaciones de combate no asociado a la guerra externa. Es así que la clasificación de las Operaciones militares -en estándares internacionales- comprende las siguientes:

1. OPERACIONES DE GUERRA
2. OTRAS OPERACIONES ADEMAS DE LA GUERRA (MILITARY OPERATIONS OTHER THAN WAR) (MOOTW)

Pueden ejecutarse en tiempo de conflicto o en tiempo de paz:

a. CONTROL DE ARMAS
b. COMBATE AL TERRORISMO
c. APOYO A OPERACIONES CONTRADROGRAS
d. IMPOSICION DE SANCIONES Y/O OPERACIONES DE INTERCEPTACION MARITIMAS
e. IMPOSICION DE ZONAS DE EXCLUSION
f. SEGURIDAD DE LIBERTAD DE NAVEGACION Y VUELO
g. ASISTENCIA HUMANITARIA
h. APOYO A AUTORIDADES CIVILES
i. ASISTENCIA NACIONAL O APOYO A LA CONTRAINSURGENCIA (NATION BUILDING OPERATIONS)
j. EVACUACION DE NO COMBATIENTES
k. OPERACIONES DE PAZ
l. PROTECCION DE NAVES
m. OPERACIONES DE RECUPERACION
n. DEMOSTRACIONES DE FUERZA
o. GOLPES E INCURSIONES
p. APOYO A INSURGENCIAS

Las Operaciones de Mantenimiento de Paz, son una de las formas de las OPERACIONES DE PAZ, estas últimas definidas como las realizadas en apoyo a la diplomacia en su esfuerzo de establecer y mantener la paz de conformidad a lo establecido en la Carta de las Naciones Unidas (Capitulo VII). Las Operaciones de Paz, comprenden a su vez los siguientes tipos de operaciones: Mantenimiento de la Paz e Imposición de la Paz. El manual de Operaciones de Paz de los EEUU considera también como una categoría al Apoyo a la Diplomacia

APOYO A LA DIPLOMACIA

El apoyo a la Diplomacia se conduce principalmente para prevenir el conflicto, en donde las acciones militares contribuyen al proceso de establecimiento de la paz dentro de las fases de:

Diplomacia Preventiva, (Preventive diplomacy) que comprende a las medidas destinadas a evitar que surjan controversias entre dos o más partes, a evitar que las controversias existentes se transformen en conflictos y a evitar que éstos, si ocurren, se extiendan. La acción militar puede incluir despliegues preventivos, otras demostraciones de fuerza u otros niveles de preparación. El objetivo es demostrar resolución y compromiso de arribar a términos pacíficos resaltando la disponibilidad de hacer uso de la fuerza si es que fuera necesario.

Establecimiento de la Paz, (Peacemaking) son las medidas diplomáticas destinadas a lograr que las partes hostiles lleguen a un acuerdo negociado por medios pacíficos. Las actividades militares destinadas a influir a los grupos de poder de poder en la región en conflicto, incluyendo relaciones entre militares (Fuerzas de Paz- Paises en conflicto), operaciones de asistencia en seguridad y ejercicios de despliegues

Edificación o Consolidación de la Paz (Peace building), aunque puede realizarse antes de un conflicto, es fundamental después de él; incluye el fortalecimiento de medidas y estructuras que promuevan la paz y consoliden la confianza y la interacción entre los antiguos enemigos, a fin de evitar la reanudación del conflicto, siendo importante tanto la participación de militares como de civiles en la restauración de autoridades, reconstrucción física de edificios, restablecimiento del comercio, colegios e instalaciones de salud. La participación de las fuerzas armadas incluye también asistencia en áreas seleccionadas para la conducción de elecciones y referéndums, así como otras tareas de seguridad durante la desmovilización de los ex beligerantes.

MANTENIMIENTO DE LA PAZ (PEACEKEEPING)

El mantenimiento de la paz es una forma de ayudar a los países asolados por los conflictos a crear condiciones favorables para la paz sostenible. Los integrantes de las fuerzas de mantenimiento de la paz -soldados y oficiales militares, oficiales de policía civil y personal civil procedentes de muchos países-supervisan y observan los procesos de paz que surgen con posterioridad a las situaciones de conflicto y prestan asistencia a los excombatientes en la aplicación de los acuerdos de paz que se han firmado. Esa asistencia se realiza con el consentimiento de las partes beligerantes y se presenta de diversas formas, incluidas las medidas de fomento de la confianza, las disposiciones para compartir el poder, el apoyo electoral, el fortalecimiento del imperio de la ley, y el desarrollo económico y social.

Las operaciones de peacekeeping (PK) tienen dos tareas fundamentales: Observación, y Supervisión y Asistencia, las que son complementadas con otras actividades como el Despliegue preventivo, implementación de arreglos generales y protección humanitaria durante los conflictos, tal como lo señalan las Naciones Unidas mediante sus “Directrices Generales para el mantenimiento de la Paz”.

Las misiones de observadores militares se componen de oficiales no armados y varían en número desde unos pocos observadores hasta varios centenares. Las fuerzas de mantenimiento de la paz se componen principalmente de unidades militares armadas; su número ha variado desde aproximadamente un millar hasta decenas de millares de efectivos. Ejemplos de ese tipo son las operaciones de las Naciones Unidas en Chipre, las Alturas del Golán y Cachemira.

La labor en el Mantenimiento de Paz, consiste en supervisar acuerdos de cesación del fuego, que muchas veces se realiza con la simple presencia de los “cascos azules”, haciendo que los beligerantes se retiren hasta poner una distancia segura entre ambas partes, de modo que las pasiones puedan enfriarse y pueda crearse un ambiente que facilite las negociaciones.

Mediante la supervisión de las partes y la información sobre su cumplimiento de los compromisos relativos, por ejemplo, a la cesación del fuego, una zona desmilitarizada y áreas de limitación, y mediante la investigación de las denuncias de violaciones, la operación de mantenimiento de la paz constituye una importante medida de consolidación de la confianza, permitiendo que cada una de las partes confíe en que "el enemigo" no podrá explotar la cesación del fuego para lograr una ventaja militar. La supervisión, la interposición, la observación (utilizando puestos estáticos, patrullas, sobrevuelos u otros medios técnicos con el acuerdo de las partes) son actividades comunes en una operación de mantenimiento de la paz. Estas operaciones se despliegan normalmente sin perjuicio de los derechos, reivindicaciones o posiciones de las partes respecto a las cuestiones sustantivas en juego, que sólo pueden resolverse mediante negociaciones.


IMPOSICION DE LA PAZ

Es la aplicación de la fuerza militar o la amenaza de su empleo, normalmente bajo autorización internacional para obligar el cumplimiento de resoluciones o sanciones impuestas con el propósito de mantener o restaurar la paz en apoyo a los esfuerzos diplomáticos.
En el marco de las Naciones Unidas, cuando falla la persuasión, los Estados Miembros pueden tomar medidas más firmes en virtud del Capítulo VII de la Carta. En algunas ocasiones el Consejo de Seguridad ha autorizado a los Estados Miembros a utilizar "todos los medios necesarios", incluida la fuerza, para hacer frente a un conflicto armado.
Las operaciones de imposición de paz, obedecen este principio y generalmente sobrepasan las capacidades de mando, control y planificación de la ONU, lo que lleva a que estas tareas deban ser realizadas por una coalición de países o una organización regional como la OTAN.
En las operaciones de imposición de paz es posible pasar por alto la soberanía estatal, por lo que habitualmente es necesario un mandato internacional de legitimidad a la operación.
DIFERENCIAS ENTRE OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ Y OPERACIONES DE IMPOSICION DE LA PAZ

A pesar de que ambas son Operaciones de Paz, necesariamente no existe una continuidad entre ellas, sin embargo una fuerza preparada para desarrollar Operaciones de mantenimiento de la Paz puede sufrir ciertas limitaciones para entrar en Operaciones de Operaciones de Imposición de la paz, donde el combate es una situación latente.

Considerando que ambas Operaciones tienen fines diferentes fines, cualquier cambio requiere una adecuada revisión de los factores de Misión, Enemigo, Terreno, Tropas disponibles y Tiempo disponible (METT-T), así como la composición y asignación de la fuerza.

Generalmente, un contingente que ha estado conduciendo operaciones bajo el mandato de Imposición de la Paz, no debe ser usada en Operaciones de Mantenimiento de la Paz en la misma área debido a las variables de imparcialidad y consentimiento
El grado de imparcialidad en el conflicto en una Operación de Imposición de la Paz es parcialmente difícil en razón de que, con el desarrollo de la operación, es muy probable que exista una inclinación a favorecer a aquel o aquellos bandos que se muestran más proclives a los intereses de la fuerza.
En cuanto al consentimiento de las partes involucradas en el conflicto, en las Operaciones de Imposición de la Paz ésta puede ser parcial y aun no existir, a diferencia de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz que si requiere el consentimiento de las partes beligerantes, lo que a la vez implica que el nivel de fuerza varía según el caso, para enfrentar las posibles amenazas derivadas de la intervención.
Por ello el nivel de fuerza empleado entre ambos tipos de operaciones es claramente diferente toda vez que las Operaciones de Mantenimiento de la Paz están destinadas a ser no violentas -salvo casos de defensa propia- en contraposición de las Operaciones de Imposición de la Paz.
LAS OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE PAZ EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL

En la actualidad existen 103 países participando en las diecisiete (17) misiones de Mantenimiento de la Paz alrededor del mundo, dentro de los cuales figuran los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Bolivia, Canadá, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Paraguay y Uruguay.
El auge de la participación inter-nacional en este tipo de operaciones se inicia en el año 1988 y es atribuido al fin de la Guerra Fría y al resurgimiento de conflictos étnicos y religiosos que se encontraban latentes bajo la opresión de los regímenes autoritarios.
La política estadounidense para las Operaciones de Mantenimiento de la Paz no puede dejar de ser considerada, en vista de que la contribución de los Estados Unidos hasta el 1 de enero de 1996 a estas operaciones era del 31,7%. A partir de esa fecha dicho aporte fue reducido al 25% existiendo en la actualidad la posibilidad de reducirse más aun porque, a entender de la administración Bush y muchos especialistas en la materia, se considera que al destinarse recursos en muchas misiones de Mantenimiento de la Paz, se afecta el presupuesto del Departamento de Defensa el cual deben estar destinado principalmente para preparar a sus fuerzas armadas para combatir las amenazas a sus intereses vitales, por lo que estarían mas interesados en impulsar la participación internacional.
A decir del ex Secretario General de las Naciones Unidas Dag Hammerskold “el Mantenimiento de la Paz no es un trabajo para soldados, pero solo un soldado puede hacerlo”. Dicha sentencia es recogida por el Manual de Operaciones de Paz del Ejercito de los Estados Unidos, en el que también figura la siguiente: “Aunque los roles del Ejército en otras operaciones además de la guerra son críticos, su principal tarea es el combate en la guerra”.
El interés de los Estados Unidos en las Operaciones de Mantenimiento de Paz reside pues, en mantener la estabilidad de las naciones, y su política actual es apoyarlas impulsando la participación de fuerzas multinacionales, basta recordar las palabras de Condolezza Rice, Secretaria de Estado: “Desarrollar funciones de administración y policía simplemente degrada la capacidad estadounidense de hacer las cosas que EEUU tiene que hacer. No necesitamos tener a la 82ª Brigada Aerotransportada escoltando niños al kindergarten”
LAS OPERACIONES EN HAITI
La Resolución 1542 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas estableció el Mandato de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) con la finalidad de apoyar al gobierno de transición a establecer un entorno seguro y estable en el que se pueda desarrollar el proceso político y constitucional en Haití, particularmente en las siguientes tareas:
  • Supervisión, reestructuración y reforma de la Policía Nacional de Haití
  • Desmovilización y reinserción para todos los grupos armados
  • Restablecimiento y mantenimiento del Estado de derecho
    Protección de civiles, en la medida de sus posibilidades, y dentro de su zona de despliegue.

Dentro de este contexto la Compañía Aerotransportada Perú conforma la reserva del Comandante de la Fuerza, manteniéndose en estado de alerta a fin de que le permita su despliegue inmediato por vía terrestre o helitransportada a cualquier punto del país, destacándose – en el periodo de noviembre 2004 hasta mayo 2005 - las siguientes actividades:

En el Campo Operacional:
- Check Points (Puntos de control)
- Patrullajes en zona rural y urbana (a pie y móviles)
- Operaciones Helitransportadas con tropas de Argentina y Chile
- Operativos con la PNH y otros contingentes.
- Control de la zona operativa de responsabilidad.
- Seguridad de convoys.
- Asuntos Civiles
- Seguridad del aeródromo de Jacmel
- Brindar ayudas a la navegación tanto diurnas como nocturnas en los vuelos programados con las ordenes de operaciones respectivas

En el Campo de Entrenamiento e Instrucción: Programación de entrenamiento e instrucción, desarrollando cada uno de los temas referentes a operaciones de paz, poniendo énfasis en las siguientes materias:

  1. OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ

    Coordinación civil-militar, Informes y reportes, Marco legal de la ONU, Relaciones con la Prensa, Check Points, Control de Disturbios Civiles, DDHH, DDR y Asuntos Civiles, Reglas de Enfrentamiento, Seguridad de Convoys.
  2. ENTRENAMIENTO EN TIERRA :
    Empleo de GPS, Operaciones Helitransportadas, Búsqueda y Rescate, Primeros Auxilios, Seguridad de Instalaciones, Minas y Explosivos, Instrucción Técnica de Armamento, Dominación de Inmuebles, Entrenamiento Físico.

CONSIDERACIONES FINALES

1. Mantener una Unidad en operaciones de paz, es parte del nuevo rol de nuestras FFAA, dado que permite proyectar a nuestro personal en el ámbito internacional generando una mejor imagen en provecho del país.

2. La inversión que realiza el Estado debe buscar ganar experiencia y no generar pérdidas, lo cual depende de los siguientes factores:

a. Las negociaciones para la elaboración del MOU (Memorando de Entendimiento) que firma el gobierno con Naciones Unidas, para lo cual es importante el conocimiento de la terminología y empleo
b. Capacidad de negociación especificándose los términos de reembolso para el Estado de tal forma de firmar un acuerdo siempre rentable.
c. Capacidad del Estado, para mantener un continuo abastecimiento de medios para garantizar la autosuficiencia de las fuerzas nacionales.
d. Capacidad de los elementos logísticos de la Unidad y su compromiso con la operatividad del material

3. Para la formación de una Unidad de Mantenimiento de la Paz, la preparación operativa del personal – en el que se considera el conocimiento del idioma extranjero – es importante, sin embargo la actividad de planeamiento logístico cobra preponderancia para el éxito de la misión, debiendo realizarse en forma detallada y con el apoyo de un reconocimiento previo, para lo cual debe designarse Oficiales dotados de adecuada información y poder de decisión.

4. La definición de las tareas especificas hasta el nivel soldado debe ser cuidadosamente reforzado por los respectivos comandantes, dado que en este tipo de operaciones un mínimo error en el menor nivel táctico puede traer como consecuencias en el mas alto nivel estratégico e inclusive afectar las relaciones diplomáticas, no solo de las partes beligerantes sino también de los países participantes en las operaciones de mantenimiento de la paz, de allí la importancia de disponer personal sumamente capacitado y disciplinado.

Al desarrollarse operaciones de Mantenimiento de la Paz al término de un conflicto, especialmente después de uno en que se hayan visto afectadas las fuerzas de seguridad, es necesario considerar la protección de civiles y la restauración del orden para alcanzar la finalidad de la misión, siendo ideal desplegar fuerzas de policía lo antes posible a fin de evitar que esta actividad recaiga sobre las Fuerzas Armadas.

jueves, 9 de diciembre de 2004

DISCIPLINA MILITAR

(Publicado el año 2004)

Los eventos que destacaron el pasado Noviembre fueron:

1. En el ámbito internacional: la reelección de George W Bush como presidente de los Estados Unidos de América.
2. A nivel nacional: las gestiones para la promulgación de la ley que otorga la posibilidad del voto militar
3. En las actividades institucionales: además de los procesos de Ascenso, las celebraciones tanto por el día del arma de Infantería como las iniciales por el día del Ejército.

En los Estados Unidos, con el inicio de un nuevo periodo republicano es de esperarse que las políticas de Bush tengan la misma tendencia y se vean reforzadas, luego de la renuncia del Secretario de Estado Collin Powell y el consiguiente nombramiento de la Dra Condolezza Rice, quien recientemente fungiera como Consejera de Seguridad Nacional.
No obstante algo que no tendrá variación es el reinado de la «rule of law» (el estado de derecho), que no es otra cosa que el cumplimiento a las leyes y normas establecidas en la sociedad americana, que les ha permitido constituirse en la potencia mundial que son.

El orden en la vida diaria y respeto a las leyes, son acciones que no son ajenas en nuestra vida militar - al menos se supone que no son ajenas - porque constituyen la fuerza fundamental de los ejércitos, no siendo por tanto exclusividad del nuestro. El ejército más disciplinado será siempre el mejor entrenado y por lo tanto compuesto por mujeres y hombres respetuosos y cumplidores de las reglas establecidas, que en constante y ordenada aplicación hacen que la organización alcance con éxito (de verdad) los objetivos trazados.

En estos días en que hemos realizado diversas actividades celebratorias por las fechas institucionales, es meritorio citar la excelente preparación del Festival Celeste, en la que hubo participación activa de las diversas Grandes Unidades y dependencias del Ejército, con presencia masiva no sólo de la familia militar, sino también de la ciudadanía en general. Sin embargo, existe un aspecto, no desadvertido por pocos, pero ignorado por muchos que es necesario reflexionar para destacar esa actitud tan importante que lleva el título del presente articulo. Y es que, a pesar que muchos asistentes trataron de realizar colas ordenadas para el ingreso a las atracciones del festival, hubo más de uno que -sin importarle el público disciplinado- hicieron “gala“ de sus influencias y su grado militar e irrumpieron, sin vergüenza alguna, el orden establecido. Otros por su lado “adornaron” el lugar con botellas, desechos y papeles tirados por doquier, desluciendo las impecables instalaciones de la 1ra Brigada de Fuerzas Especiales. Con elementos de esa naturaleza, la disciplina militar se ve mellada, ignorada y herida, haciendo que el sueño del Mariscal Andrés A. Cáceres de llegar a hacer del Perú la Patria Grande, la Patria poderosa, quede cada vez más inalcanzable, más lejano.

Es imperioso y urgente que todos los miembros del Ejército del Perú, obremos con rectitud en todos nuestros actos demostrando una sólida disciplina militar, sobretodo aquellos que ostentan mayor jerarquía, teniendo presente siempre que el mejor reglamento del subordinado es la conducta intachable del superior; reflexión que debe hacerse concientemente, trasladándose en actitudes y no en simples y vanas palabras, para hacer frente al futuro próximo en que realmente deberemos demostrar fortaleza en nuestras convicciones de soldados disciplinados, particularmente cuando se inicie la próxima campaña electoral, en la que el voto militar será la novedad y un nuevo motivo para manifestar nuestra formación militar, recordando en voz alta que nuestros reglamentos nos prohíben tratar asuntos de política partidaria.

Nuestra política es el Perú, nuestra política es el orden, la disciplina militar, el entrenamiento militar en los diferentes niveles, nuestra política es el respeto a la ley, no los apasionamientos político-partidarios.

sábado, 27 de noviembre de 2004

LECCIONES NO APRENDIDAS: SUN TZU Y LA GUERRA CON CHILE

(Publicado en la Revista Expresión Militar Año 2004)

“La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado; un asunto de vida o muerte, el camino hacia la supervivencia o la destrucción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente”[1].En nuestra historia pareciera que los “estadistas” nunca se enteraron de esta sentencia, ya que no guiaron a la nación y la comprometieron en diferentes conflictos, en muchos de los cuales fuimos expuestos penosamente sin preparación alguna, tal vez porque los funcionarios y presidentes civiles de la época tenían la percepción de que los hombres en uniforme eran una amenaza para sus objetivos personales; un antimilitarismo que parecía existir en genta mal informada o que simplemente no tenía la suficiente capacidad para comprender lo que significa la Defensa Nacional. Desafortunadamente entre 1879 y 1883, no hubo excepción: Una guerra contra Chile involucró a Perú y a su aliada Bolivia finalizando con la pérdida de gran extensión de territorio nacional.
El presente artículo analiza esta confrontación bajo la lupa de los pensamientos de SUN TZU, subrayando los errores de la “estrategia” nacional, con la esperanza que no sean repetidas en el futuro.

ANTECEDENTES

Ecuador, Perú y Bolivia formaron en el pasado el Imperio Incaico, pero es en el periodo de la campaña libertadora que Simón Bolivar percibe a estos pueblos- con similar pasado y cultura- como una amenaza para su objetivo de construir una fuerte Gran Colombia. Años después, en la guerra de Chile contra la Confederación Perú-Bolivia, las mismas percepciones, le confirman a Diego Portales que nunca, jamás deberá permitirse mantener a estos dos países en un solo bloque, porque la riqueza de ambos y las coincidencias culturales “constituyen una amenaza para los intereses chilenos”.

Chile, un país limitado a ser una franja de escasos recursos naturales, se armó por más de 10 años no solo para hacer la guerra ante la indefensa Bolivia, sino también para atacar a Perú, con el que no tenia frontera alguna en 1879 y que poseía vastos territorios ricos en guano y salitre en la zona sur, limítrofe con Bolivia.

Chile invadió Bolivia porque esta última incumplió el acuerdo de 1866, al elevar los impuestos a empresas chilenas que explotaban salitre en Bolivia. Al ser atacada, Bolivia invocó un tratado “secreto” de defensa bilateral que tenía con Perú y por esta razón tuvimos que enfrentar una contienda en una total falta de preparación, debido principalmente a un drástico recorte al presupuesto de Defensa. Ni Perú ni Bolivia tenían suficiente fuerza militar para triunfar contra Chile, y a pesar que los peruanos luchamos aguerrida y tercamente recurriendo a la guerra de guerrillas después de la toma de la capital en 1881, finalmente nos vinos obligados a concluir la contienda con la firma del Tratado de Ancón de 1883.

EL INICIO

En los años 1840 el boom del guano pudo haber sido el comienzo de una auténtica época de bonaza, si no hubiera sido por el mal empleo del préstamo externo que - luego del régimen del Mariscal Castilla- las autoridades del país no supieron administrar haciendo colapsar al Estado. Tratando de prevenir una futura alianza con Bolivia y Chile, y contener la ambición imperialista de Chile en la región, Perú firmó un acuerdo con Bolivia y Argentina en 1873-1874.

Cuando Bolivia elevó los impuestos y amenazó con confiscar a la Compañía Chilena de Salitre, las fuerzas armadas chilenas ocuparon el puerto de Antofagasta el 4 de Febrero de 1879. Cinco días después Perú envió una misión diplomática a Chile con la finalidad de evitar la confrontación bélica y eventualmente ganar tiempo con la preparación para la defensa. La misión fracasó en su intento y Chile nos declaró la guerra el 5 de Abril de 1879.

Mal tiempo para firmar un Tratado: “El que ignora los planes de los países vecinos, no puede preparar alianzas en el momento adecuado”[2]. La falta de inteligencia (o la falta de atención a ella) no le permitió a Perú adoptar, con la debida anticipación, las medidas más convenientes para la Defensa. Los hechos, innegablemente nos muestran que Chile se estuvo preparando para respaldar sus intereses económicos, que en esa época eran tomar control de las riquezas minerales -especialmente salitre- del desierto de Atacama entre el paralelo 23 y 26 de la costa del Pacífico.

Cuando Perú firma el tratado “secreto” con Bolivia, ya Chile tenía muy bien planeado los objetivos por alcanzar, de modo que cualquier alianza destinada para contener las intenciones chilenas, necesariamente tendrían que haber sido realizada por fuerzas superiores y no por dos débiles naciones carentes de respaldo suficiente para defender su posición. El tratado “secreto” le dio a Chile la confianza que requería para sus intenciones futuras.

El tratado suponía ayudar a Bolivia ante un ataque chileno, pero ¿Cómo se supone que íbamos a ayudar a Bolivia si las Fuerzas Armadas no estaban equipadas? ¿Si el país estaba casi en quiebra? En realidad no existía ningún interés nacional para firmar dicho tratado: “Si no está en los intereses del Estado no actúe. Si no puede tener éxito, no emplee las tropas” [3] . Hubiera sido apropiado firmar el acuerdo sí y solo sí los intereses nacionales hubieran obtenido dividendos positivos, pero el hecho es que existían diversas indicaciones – como las compras de excesivo material de guerra – que presagiaban lo que finalmente ocurrió. No había oportunidad de éxito, era totalmente inadecuado comprometer a nuestras tropas en un conflicto destinado al fracaso. Por lo tanto quien pensara que el acuerdo “secreto” sería funcional cometió un error garrafal que nos obligó cumplirlo sólo para preservar el honor nacional.

Al fracasar la acción diplomática, casi no había tiempo suficiente para preparar a las fuerzas requeridas para contener la invasión chilena. La “estrategia” peruana observaba adoptar una campaña naval y simultáneamente transportar al Ejército para unirse a tropas bolivianas con la finalidad de detener la guerra. Que creencia tan ilusa!: “El que no conoce las capacidades del enemigo y no se conoce a si mismo esta destinado a perder todas las batallas” [4]

Hubo quien deslizó la hipótesis de que aquellos encargados de dirigir la nación, conocían muy bien de todos lo eventos que iban a pasar: Tración! “Delicado de verdad, muy delicado! No hay lugar en donde el espionaje no haya sido empleado”[5] Coincidencia o no, Nicolás de Piérola- uno de los presidentes durante el conflicto- estuvo asilado en Chile años antes de la guerra y recibió apoyo de este país en repetidas oportunidades, primero para derrocar el gobierno de Prado, y años mas tarde para derrocar al gobierno del entonces Gral Andrés A. Cáceres, quien estaba decidido a exigir el cumplimiento del Tratado de Ancón en los plazos previstos.[6]

LA CAMPAÑA NAVAL

En un inicio la guerra se desarrollo en el mar, porque el dominio marítimo era fundamental para garantizar el éxito en las operaciones de tierra. La armada chilena era sin duda la mejor de America Latina después de la del Brasil, y por su lado la peruana muy disminuida de material bélico, con Oficiales de muy buena experiencia, carecía de tropas, debido a que las escuelas de formación fueron cerradas y las tripulaciones licenciadas por la reducción en el presupuesto de la Marina.

La campaña naval duró hasta el 8 de Octubre cuando sucumbió el Almirante Miguel Grau, quien no sólo mantuvo en jaque a los chilenos constantemente; cumplió también lo dicho por Sun Tzu al capturar a los “Carabineros de Yungay” sin disparo alguno: “En el arte de la guerra lo mejor consiste en tomar al enemigo totalmente intacto”.

CAMPAÑA TERRETRE

El desembarco de 10,000 tropas Chilenas en Pisagua, nos muestran que eran los chilenos quienes aplicaban los conceptos del estratega chino: “El lugar por donde pretendemos luchar debe ser desconocido por el enemigo” [7]. Con la libertad de acción que el dominio del mar les brindó, los chilenos actuaron también con agilidad: “La rapidez es esencial en la guerra. Tome ventaja de la falta de preparación del enemigo.........” [8], y los chilenos tomaron control de los ferrocarriles de la región para movilizar a sus tropas, mientras que Perú “olvidó” que “Los conocedores de la guerra llevan al enemigo al campo de batalla y no son llevados a él” [9] , y marcharon al norte enganchándorse con el enemigo en San Francisco, para luego llegar a Tarapacá con tropas descalzas, harapientas y hambrientas. Sin embargo es aquí donde la fuerza moral del soldado peruano brilló con su máximo esplendor. A pesar de ser fuerzas exclusivamente de Infantería y de encontrarse mal ubicados en el terreno, vencieron inobjetablemente a las fuerzas chilenas superiores en número y en armamento. Fue el Coronel Andrés A. Cáceres el arquitecto de la victoria, “capaz de hacer luchar a a sus hombres con el efecto de las aguas comprimidas.....” [10]. Lamentablemente la victoria en Tarapacá no sirvió de mucho y tuvimos que marchar al norte y luchar en un terreno mal preparado para su defensa en el Alto de la Alianza. Es cierto “que la conformación del terreno es de gran ayuda en la batalla” [11] pero lo importante es “...calcular distancias y grados de dificultad del terreno para obtener la victoria...”[12]. Posteriormente las fuerzas remanentes entraron en “terreno de muerte” en Arica sólo para defender el honor nacional cumpliendo sagrados deberes y luchando hasta quemar el último cartucho [13], sin posibilidad de sobrevivir.
Luego de Arica, la toma de Lima era inminente y el Jefe Supremo, Nicolás de Piérola decidió dirigir la defensa de la capital cometiendo así un gravísimo error: “Hay tres formas en que un soberano puede llevar a la derrota a su ejército: …….cuando ignora los problemas del mando e interfiere en la dirección de la lucha…..”[14]. Piérola era un civil y como tal ignoraba los asuntos militares, pero lo peor de todo es que no quería escuchar las recomendaciones de los oficiales peruanos.
Perdida Lima, en La Breña Cáceres planeó combinar la resistencia con el contraataque: “Los expertos en defensa disimulan su posición bajo la tierra, los expertos en ataque se mueven por encima del los cielos. Mas aquellos expertos en ambos, se protegen y obtienen la victoria completa” [15] . La expedición chilena en los Andes fue realmente catastrófica y sólo la falta de munición de las tropas peruanas en Huamachuco le permitió superarlas, lo cual desencadenó la firma de Ancón.
CONCLUSIONES
Perú se vio envuelto en la guerra mucho antes de que ésta empezara. Los políticos encargados del manejo de la nación no solamente se equivocaron al considerar como gasto inútil cualquier inversión en las fuerzas armadas. Erraron también cuando no se preparon ellos mismos en conocer y aprehender los fundamentos de la Defensa Nacional.
Sun Tzu dijo: “Lo que es esencial en la guerra es la victoria y no las campañas prolongadas. El General que entiende la guerra, es el arbitro del destino de su nación” He ahí la razón de disponer de unas fuerzas armadas preparadas y eficientes. Sin duda, a pesar de los esfuerzos de los abnegados combatientes nacionales, el Perú falló “en los cinco factores y en los siete elementos” de Sun Tzu y sus dirigentes no consideraron que “un Ejército que carece de equipamiento y abastecimiento, estará perdido”.
Los gobernantes peruanos, en el caso expuesto, formaron alianzas y firmaron acuerdos sin comprender las intenciones de sus vecinos, demostrando ser incapaces en emplear una importante herramienta para dirigir los destinos del pueblo: Inteligencia, basada en hechos, en información procesada, en historia. Fracasaron en la administración del país y no se preocuparon por los intereses de la patria………...Desafortunadamente desaprobaron las lecciones de Sun Tzu.
Referencias
[1-5, 7-12, 14-15] SUN TZU, “The art of war” traducido al Inglés por Samuel Griffith
[6] LUIS GUZMAN PALOMINO- GERMAN CALDERON TICSE, Proceso Histórico Peruano, Cap 7, tomado de http://cantuta.iespana.es/cantuta/paginas/14Biblioteca/pdf/libro3/Libro3_7.pdf.
[13] Francisco Bolognesi, respuesta en Arica Junio 5,1880