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martes, 25 de julio de 2017

FRUSTRACIÓN PRESIDENCIAL VS FRUSTRACION NACIONAL

¡QUÉ DIOS Y LA NACIÓN OS LO DEMANDEN!

Todos los peruanos queremos lo mejor para nuestras familias, y por tanto lo mejor para nuestro país. Por eso también deseamos que nuestras autoridades tengan éxito en sus gestiones, pues se supone que ellos velan por la población nacional y los intereses nacionales, más aún si se trata del Presidente de la República, Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, y Presidente del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional.

Para sorpresa de muchos el presidente ha manifestado que "una frustración muy grande es Chinchero. Porque yo creo que este proyecto se politizó....". Para la mayoría de los analistas, que  concuerdan que el contrato con Kuntur Wasi era lesivo para el Estado, la mayor frustración es cuánto se ha dejado de hacer en este ciclo gubernamental (un año perdido, para ser gentil) echándose la culpa al Niño Costero y al caso Lavajato (plop!).

No ha crecido la inversión, no se combatió al contrabando ni a la competencia desleal de las importaciones, la informalidad sigue avanzando, no hay progreso en la reforma del Estado, no hay pensamiento estratégico en sectores claves de la economía. No hay respeto a la institucionalidad ni a las leyes, no se reglamentan las leyes, existen decretos supremos y políticas sin implementar, tampoco se comunica bien. No hay muestras de voluntad política para la lucha contra la corrupción, tanto así que para la gran mayoría el gobierno no hace el esfuerzo suficiente en el trámite de extradición de Toledo (porque estarían involucrados el "presi" y su premier). Los maestros y los médicos siguen protestando en las calles.


El "presi", no cumple con las promesas de campaña. A pesar del avance en seguridad ciudadana, la percepción no mejora. En fin, se denota un alto grado de incumplimiento u omisión de la función pública que, a decir del código penal, es punible de pena privativa de libertad no mayor de dos años, pero -desafortunadamente - este aspecto es soslayado por el Ministerio Público.

Si todo lo anterior es grave, mucho más lo es el abandono al sistema funcional de responsabilidad constitucional de la primera autoridad: los problemas del país han dejado de planearse de manera coordinada, permitiendo que las amenazas a la seguridad no sean tratadas de manera sistémica, mostrándose ineficiencia en el gasto e ineficaficia en la acción: No se aprendió del Niño Costero, y peor:
los fondos previstos para estos fines en el Ministerio de Defensa (al haberse desaparecido a la SEDENA) que se incluyeron en el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) para la "formulación de políticas y directrices de planeamiento estratégico de la seguridad y defensa nacional"  se reflejan en el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) con CERO SOLES, sea por desconocimiento o por falta de  voluntad política, lo cual junto a la precaria producción de inteligencia constituyen graves riesgos para la seguridad y la economía nacional que debiera corregirse este 28 de julio, a menos que se prefiera la intervención del Congreso de la República (para llamarlo obstruccionista ¿?)


También llama la atención la falta de publicidad de los más de 100 entendimientos firmados con Chile en el Congreso binacional realizado este mes. ¿Se coordinó con el Congreso de la República el contenido de ellos?


La cereza en la torta, la pone la intención de facultar y promover intereses extranjeros en nuestras zonas fronterizas. En marzo pasado se emitió el Decreto Supremo N° 001-2017-RE declarándose de necesidad pública que  cualquier Estado pueda adquirir bienes dentro de los 50 kilómetros de la frontera para la instalación de un local consular y para la residencia de funcionarios consulares, utilizando como pretexto a la Convención de Viena sobre relaciones consulares.

No señor; No, no, no!  
Esto no tiene ninguna necesidad pública. Necesidad pública son la salud, la educación y la seguridad que se descuida por dedicar mayor impulso a obras donde existen millones, que podrían favorecer a conocidas empresas.

La letra pequeña de este ciclo gubernamental pareciera ser olvidarse de los intereses nacionales, aprovechando de cualquier incidente coyuntural para disimularlo, y cuando no hay alguno relevante recurrir a la grosera actitud de "estudiar" el indulto a Fujimori. 

Tanto así se aprovecha de la coyuntura política,  que también está pasando desapercibida la Resolución Ministerial N° 334-2017-PRODUCE en la que se pone en discusión el proyecto de decreto supremo mediante el cual se  pretende conceder terrenos a empresas chilenas dentro de los 50 kilómetros de la frontera. O sea, no importa la seguridad fronteriza, menos importa las empresas nacionales. 

Por Dios y por la Patria! ¿Cuál es la necesidad pública?!

Si fuera de real necesidad pública, ¿Por qué no va Zavalita a Tacna y explica a su heroico  pueblo tremenda afrenta? 

Porque seguramente lo sacarían a patadas.

viernes, 23 de junio de 2017

QUE NO VENGAN INCENDIOS

DESPUÉS DE LA TEMPESTAD


Luego de la turbulencia política, provocada por la actitud poco ética de un ministro (respaldado por el Ejecutivo y sus voceros) - que insistía en tratar de aparecer como un funcionario intachable, cuando todo el Perú fue testigo de su proceder impropio - finalmente el Congreso apuró en dar curso al singular pedido de "cuestión de confianza", pese a las formas establecidas en la Constitución, negándosela para provocar su  renuncia y dar pase al "plan de reemplazo" del presi, que no se aplicaría de inmediato, pues ya se anunció que Zavalita asumirá el cargo temporalmente.

Y no puede ser de otra manera, pues ya no vivimos en los 70 u 80. Nuestra realidad es muy distinta: la Presidencia del Consejo de Ministros ahora tiene  muchas responsabilidades que no se han desarrollado a plenitud, principalmente en la coordinación intersectorial y multinivel, como también en la interacción política, en donde se ha dejado de buscar - en forma efectiva - el consenso, priorizándose acciones desfavorables para el crecimiento del país, lo cual originó la crisis que, además de  desacreditar al gobierno, ha causado incertidumbre en la población y  preocupación en los inversionistas, en un mes que solo se creció 0.17% y por tanto revela la necesidad de disponer  de un Ministro de Economía y Finanzas dedicado a tiempo completo para impulsar nuestra economía y un Premier que ayude en la interacción política.

Lo primero que debe realizar el Ejecutivo (además del mea culpa) es adoptar una actitud política inteligente planteando políticas nacionales que superen las expectativas personales, y que no compromentan el desgaste de los futuros gobiernos, de manera que borre la mala imagen generada en los últimos meses, en la que pareciera estar más a  favor de intereses económicos particulares dejando de lado los intereses nacionales.

Según dijo Zavalita, la política principal del gobierno es luchar contra la inseguridad, y es de suponer que se refiere al problema holístico de la seguridad (sin descuidar el tema ciudadano), que comprende los problemas de corrupción, crimen organizado (narcotráfico, minería ilegal, trata de personas, tala ilegal) conflictos sociales que afectan la gobernabilidad, defensa de la soberanía nacional (entendiéndose no solo a la defensa de las fronteras, si no a la apropiación de lo que culturalmente es nuestro), entre otros.

Entonces, es necesario que (el presi y el premier) corrijan su error y empiecen a gestionar al único sistema funcional de responsabilidad constitucional que tiene el Presidente de la República, y den paso a la  articulación de la Seguridad Nacional,  para lo cual es imprescindible que se implemente el DS N° 061-2016-PCM (mediante el que facticamente desapareció a la SEDENA) y se reestructure al Ministerio de Defensa para incluir el planeamiento y ejecución de los procesos de la Seguridad Nacional en los campos no militares, funciones que hasta hoy no han sido modificadas, en perjuicio de la seguridad y crecimiento económico de todos los peruanos.

Por último, es necesario que - como máximo - a su retorno de Colombia, adopte una decisión en el caso de Fujimori para que deje de usarlo (como todos lo perciben) cada vez que el manejo político se le va de las manos. 

El Perú requiere adoptar previsiones para enfrentar tempestades, también medidas para evitar incendios.

jueves, 15 de junio de 2017

CRISIS POLÍTICA

¿PERMISIVIDAD, TERQUEDAD, DESORIENTACIÓN, O INTERESES PARTICULARES?

Hace un año el presidente PPK  declaró "Vota con alegría, piensa en la democracia y el diálogo porque es lo único que nos va a salvar de la corrupción y el narcotráfico”. En estos últimos meses, la vorágine política no nos ha conducido necesariamente por ese camino. Lastimósamente, pareciera que se siguen salvando la corrupción y el crimen, que tanto afectan a la seguridad del país.

Menos auspiciosas fueron sus manifestaciones en el extranjero, al punto que el congresista Mauricio Mulder dijo, en febrero pasado, que eran desafortunadas, cuando señaló que  Estados Unidos no invierte mucho tiempo en América Latina porque “es como un perro simpático”. Recientemente, en su viaje a Europa, el presidente precisó que "si el Congreso quiere censurar a los ministros por cualquier pequeño desliz que tengan, entonces la situación se torna en ingobernable”.

Tendría razón, si la premisa fuera correcta. Para mala suerte nuestra, salvo el "ministro del amor", los otros casos no son pequeños deslices: La presunta corrupción de su asesor estaba siendo dilatada, si no fuera por la prensa; en Educación también se trató de corrupción; el reclamo de la opinión pública y presión del Parlamento por la pésima adenda que claramente favorecía a Kuntur Wasi y las reuniones con sus representantes, hizo que el Ministro de Transportes y Comunicaciones renuncie; la deslucida actuación del Ministro del Interior se puso en relieve por la permisividad con MOVADEF; y por último la presión negada ejercida por el Ministro de Economía y Finanzas  (a nombre del Presi), aún no desmentida por Thorne, son muestras gruesas de falta de dirección.

Esta limitación opaca el trabajo de otros sectores que -aunque generalmente desarticulados - han hecho el esfuerzo para avanzar en medio de un sistema dificil de lidiar, cuando no se combina bien el lo técnico con lo político, cuando falla la comunicación estratégica, y cuando - en algunos casos - se trata de disimular los yerros, lo cual tampoco juega a favor de un gobierno, que por un lado agradece la participación de las FFAA en la atención a la población ante los desastres ocasionados por el "Niño Costero", y ahora en el friaje y heladas, pero que actúa en sentido contrario cuando se trata de cumplir con el compromiso firmado para corregir el desequilibrio ocasionado por el gobierno anterior -fuera del incumplimiento del DL 19846 -en relación a las pensiones de los jubilados de dicho régimen, lo que ha generado que el congresista Edwin Donayre piense que "PPK se muestra como un presidente ilegítimo y fraudulento".

Entonces, se estarían validando las palabras de Luis Benavente (Vox Populi): "El país está en una circunstancia política complicada y no hay capacidad de respuesta".

Crisis política, que esperamos se sepa superar para no llegar a una situación de ingobernabilidad.



jueves, 1 de junio de 2017

MIRANDO EL BOSQUE

LOS PROBLEMAS DEL PERÚ


Nuestra historia nos dice, con letras de molde, que quien gobierne al Perú debe ser un estadista, "una persona con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado", vale decir un político que no solo mire el árbol, pero también el bosque; en otras palabras que atienda los problemas y necesidades públicas del presente, pero mirando las aspiraciones del futuro, realizando la conexión de los plazos en el planeamiento de gobierno, dándole la mirada de Estado, y no quedándose en lo coyuntural, que únicamente es bueno para la foto, pero malo para el futuro del país.


En realidad los problemas del Perú, no son de ahora, datan de mucho tiempo, si no recordemos los más visibles: Corrupción, desde el inicio de la República; inseguridad ciudadana: probablemente la mayoría que vive en una urbe, desde que tuvo uso de razón, tendrá en mente lugares peligrosos en su ciudad, que se han ido incrementado a partir de finales de los 80 hasta nuestros días, y que por tal razón -ahora - nadie podrá afirmar que vive en un lugar seguro, libre de delincuentes.

Tenemos también al crimen organizado: narcotráfico, desde los 70 trasladándose con facilidad de una zona otra; trata de personas, más de 40 años avanzando hasta ubicarnos en el tercer lugar del mundo con mayor  cantidad de víctimas (2016); minería ilegal e informal, originándose en los 80 y llegando a comprender a 21 regiones del pais (de las 25 que tenemos); tala ilegal, alrededor de  30 años depredando nuestros bosques.

Como no mencionar a los conflictos sociales que afectan la gobernabilidad, que se monitorean desde 2004 y que tienen al mayor porcentaje a los originados por temas minero ambientales; y por supuesto el terrorismo que (sin contar a las guerrillas del 60) se hizo evidente a inicios de los 80, con una fase de preparación política de al menos una década.


Los desastres naturales, igualmente tienen su espacio en la seguridad, lo hemos vivido con las consecuencias del "Niño Costero", que ocuparon la mayor prioridad y tiempo en las acciones del gobierno, colocando "en espera" al resto de temas, inclusive a la obligación de "mirar el bosque".


Algo que hoy la gran mayoría no piensa como problema es el conflicto externo, sin embargo un Estado responsable no debe dejar de lado tal posibilidad (aunque sea en última prioridad), pues nuestros intereses económicos en algún momento pueden colisionar con algún país o agente extranjero (y recordemos que las guerras en el mundo siempre se iniciaron por causas económicas); por otro lado, también en nuestros días existe una lucha incesante y silente que afecta a las naciones: se desarrolla en el ciberespacio, el "Wannacry" es un claro ejemplo que debe preocuparnos, cuando cada día somos más dependientes de la interconexión digital.

Está claro que "la  seguridad de los ciudadanos abarca todo lo que ocurre en su día a día" y que los problemas señalados anteriormente, indudablemente afectan a todos los peruanos directa o indirectamente, y por tanto, no enfrentarlos adecuadamente repercuten en nuestra economía pues tendrán como respuesta inmediata el alejamiento de los inversionistas.


Entonces, el problema de la seguridad nacional, no es solo un problema de la defensa de nuestras fronteras, como tradicionalmente se concebía; tampoco es un tema de exclusividad de las Fuerzas Armadas, aunque recientemente han vuelto a demostrar que son la "tabla de salvación" de la nación; mucho menos es un problema reciente o que pueda resolverse en "dos días", como lo precisara bien el Ministro de Defensa, y lo puntualizara la "Comisión para la restructuración integral de las fuerzas armadas" a inicios del siglo XXI: "la seguridad es un concepto más amplio que el concepto de defensa".

Ya encaminado el camino de la "reconstrucción con cambio", es imprescindible para el desarrollo del país, que se retome los iniciales pasos (que nos lleva a regresar al año 2002) para atender el bosque de problemas, implementando el Decreto Supremo 061-2016-PCM que emitiera el gobierno hace 9 meses. Creemos que este impulso lo hará efectivo el Presidente de la República luego de su viaje a Europa que, en palabras del titular del sector, permitirá "una mejor cooperación en materia de defensa" (léase seguridad nacional), y que echará a andar el Sistema de Defensa Nacional que dirige, a través de una gestión articulada (lo cual incluye destrabar el DS 071-2015-PCM,en provecho del conocimiento útil para el desarrollo de los procesos de seguridad y defensa nacional y la toma de decisiones), debido a la diversidad e  interconexión que evidencian los problemas nacionales; hacerlo de manera individual traería como consecuencia el mal empleo del erario nacional, cosa que no hace un buen economista, menos un estadista responsable, a quien de verdad le importa brindar las condiciones necesarias para el bienestar del Perú.