miércoles, 22 de agosto de 2018

EL VALOR DEL CONOCIMIENTO


EN PROVECHO DE LA SEGURIDAD Y DESARROLLO NACIONAL

La satisfacción de las  necesidades públicas es la razón de ser de todo servidor público, un asunto que - con mayor razón - toda persona investida de autoridad procura resolver durante su gestión, en cualquier nivel de gobierno. En el Perú, la Constitución Política y las leyes establecen el marco general del funcionamiento del Estado y, como en la mayor parte del mundo, se  establecen políticas públicas, desde aquellas de largo aliento denominadas políticas de  Estado,  hasta  las  políticas de gobierno, que son priorizadas de acuerdo a la voluntad política del gobernante de turno y que naturalmente obedecen al análisis de múltiples factores.

De acuerdo a la Ley N° 28359, Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, las políticas públicas son inherentes a los sistemas funcionales,  los cuales son dirigidos por un ente rector que se encarga de administrar el funcionamiento coordinado de sus componentes para alcanzar los objetivos  establecidos en sus respectivas políticas.

La voluntad política, no solamente debe ser entendida como aquella que se expresa en conferencias, discursos o declaraciones públicas; la verdadera voluntad política se manifiesta cuando se autoriza y proporciona los medios; y se conoce que así sucede cuando se refleja en la asignación presupuestal, y por último cuando se plasman en acciones y actividades efectuadas por las entidades públicas.

Obviamente, mientras que las políticas públicas no se materialicen en procesos que alcancen resultados efectivos, vale decir que puedan reflejar un cambio sustancial de la situación problemática que las originaron, estamos ante un caso de ineficacia en el gasto público. Generalmente estas situaciones se presentan en entidades cuyos planes institucionales contienen indicadores que no miden adecuadamente la solución de los problemas.

En este sentido, es bueno recordar que "los ciudadanos demandan un Estado Moderno, al servicio de las personas, lo cual implica una transformación de sus enfoques y prácticas de gestión, concibiendo sus servicios o intervenciones  como expresiones  de derechos de los ciudadanos" (DS N° 004-2013-PCM, 2013), de allí la necesidad de tener una gestión pública eficiente, que busque proveer a los ciudadanos lo que necesitan, con servicios de calidad que maximicen las condiciones del bienestar social al menor gasto del erario nacional. Sin embargo, a pesar de ello, la realidad de nuestra administración pública indica que persisten las siguientes situaciones:

1. Problemas públicos no atendidos, sea por diagnóstico equivocado o por priorización poco analizada.
2. Problemas públicos atendidos de manera errada, debido a mal planteamiento, o por mala propuesta.
3. Soluciones planteadas  que atienden temporalmente el problema público, por mal cálculo en la entrega de medios, motivando que el problema reaparezca y generando desconfianza en la población.
4. Soluciones que al plasmarse generan otros problemas públicos, revelando mal gasto de los fondos públicos, debido al errado estudio de las causas del problema y sus relaciones fácticas.
5. Soluciones que son atendidas de manera unisectorial o unidimensional, por falta de coordinación y articulación interinstitucional, sea esta entre sectores o niveles de gobierno, generando mal gasto.
6. Soluciones que sobreestiman  los presupuestos, y que muchas veces devienen en casos de corrupción que no son detectados a tiempo, y que tampoco llegan a ser sancionados, o peor que terminan en largos procesos administrativos o judiciales que prescriben o que finalizan por "falta de pruebas".

Para evitar estas penosas situaciones, es importante que la administración en todos los niveles cuenten con autoridades que conozcan el problema de la institución que se les confíe, y que tengan la capacidad de constituir sus equipos con profesionales que cumplan con el perfil adecuado al cargo por desempeñar, vale decir que cuenten con los conocimientos académicos para el desempeño de cargos directorales y jefaturales, pero también que dispongan de experiencia suficiente, para que "no les cuenten cuentos", o que tengan que pasar por un largo proceso de aprendizaje, lo cual no le hace bien al país, pues se retrasan las acciones. Muchas veces  debido a la insuficiente satisfacción del perfil en las plazas ocupadas, se devienen las situaciones descritas anteriormente.

Bajo estas consideraciones, el Sistema de Defensa Nacional requiere contar con autoridades y profesionales que conozcan el alcance, la importancia y la trascendencia de la implementación de los procesos de la seguridad y defensa nacional, que en concordancia con la Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública, se han introducido en el quehacer nacional a partir del año 2013, al aprobarse el reglamento del Decreto Legislativo N° 1129, que regula el Sistema de Defensa Nacional.

La rotación de autoridades, sin duda afecta la gestión del Sistema de Defensa Nacional (SIDENA) debido a que  conllevan un elevado cambio de personas en las organizaciones; además porque muchas de las nuevas autoridades no han sido capacitadas,  y peor, porque la mayoría de ellas consideran que no les compete conocer los temas de seguridad nacional, lo cual constituye un grave error, pues todas las entidades públicas forman parte del SIDENA.
Por esta razón, el Centro de Altos Estudios Nacionales se encuentra desarrollando post grados de seguridad y defensa nacional, con la intención de mejorar la seguridad de todos. En este contexto, debemos destacar que si deseamos  que la Seguridad de la Nación esté asegurada, es necesario que no solamente los profesionales de los ministerios de Defensa e Interior sean quienes se capaciten en los procesos de seguridad y defensa nacional.

Los profesionales que laboran directamente en estos ministerios y en las Oficinas de Seguridad y Defensa Nacional de otras entidades públicas, imprescindiblemente deben especializarse en la aplicación del enfoque multidimensional de la Seguridad Nacional; pero de nada servirá este esfuerzo si las autoridades de la Alta Dirección (de cualquier entidad perteneciente al SIDENA) no llegan a conocer su alcance, pues este conocimiento constituye el elemento indispensable para generar la voluntad política en provecho de la seguridad y desarrollo de nuestro Perú.

Consecuentemente, para implementar la seguridad de la nación, adicionalmente - como mínimo - se requiere el concurso de los responsables del planeamiento y programación del presupuesto, de los encargados de sistematizar y publicar los procesos en las redes internas y externas, así como de quienes controlan y supervisan la gestión pública.
Cuando las autoridades públicas demuestren la voluntad política de  hacer realidad que sus equipos -directores, jefes y profesionales - cuenten con el conocimiento y experiencia que los cargos públicos exigen, sin duda mejorará la satisfacción de las necesidades de la población; y cuando -producto de esta acción - la capacitación, especialización e implementación del enfoque multidimensional de la seguridad nacional se materialice plenamente, se inscribirá en nuestra historia nacional, y con letras de molde, que se hizo efectivo el lema de "El Perú Primero".

miércoles, 28 de marzo de 2018

¡EL PERÚ PRIMERO!




El primer mensaje del Ingeniero Martín Alberto Vizcarra Cornejo, como  Presidente de la República, ha resaltado que para no perjudicar al país se debe marcar el punto final de una política de odio y confrontación; y que se debe dejar de lado los intereses y apetitos personales priorizándose el bienestar de todos.




Ha dejado claro que su  mayor esfuerzo estará centrado en la lucha contra la corrupción; y que para poder enfrentar de manera eficiente los grandes desafíos y necesidades que tiene nuestro país se requiere lograr la estabilidad institucional, la cual nos marcará el camino del crecimiento ordenado y equitativo, democrático e integrador.




Ello  implica la necesidad de ser un país más competitivo, y eso se consigue al generar empleo de calidad para todos los peruanos sin distingo de edades y género, logrando implementar una sólida educación y, sin descuidar la salud ni el desarrollo de las regiones, porque todos los peruanos no podemos esperar más, y todo eso, tan nobles propósitos , dependen  exclusivamente de nuestro comportamiento. Es cierto, como lo puntualizó el Presidente, éste debe ser el momento histórico en que todos debemos poner al Perú primero.



El Presidente Vizcarra se ha convertido así, en la esperanza de millones de conciudadanos que en las elecciones pasadas se encontraron ante la disyuntiva de elegir a políticos tradicionales, y su mensaje es realmente motivador, aunque  debemos recordar que cuando él postuló a la vicepresidencia avaló un plan de gobierno (fue el jefe de campaña), que quedó en el papel, por falta de voluntad de su predecesor.



Por eso, luego de  pasada la emoción política sería recomendable dar espacio a la reflexión, considerando que de los primeros pasos de nuestro Presidente depende el bienestar de todos, por lo que sería loable (a pesar de lo dicho) rescatar lo bueno que pudo haberse logrado en el ciclo anterior, para no seguir repitiendo nuestra historia  llena de "refundaciones institucionales" y que en casi todos los casos tal refundación se ha materializado con el “borrón y cuenta nueva” o con “todo lo anterior estuvo mal”, con odios y confrontaciones que no dejan avanzar, dejándose de lado gestiones y avances positivos en provecho del país. En ese sentido, es imprescindible poner paños fríos al calor político y analizar bien la composición de su gabinete ministerial, a fin de evitar el largo tiempo en el proceso de aprendizaje que suele presentarse cuando hay un cambio de gobierno y que obstaculiza al vigor que requiere la atención a la necesidad pública.



Este es un cambio de gobierno, sí, pero no es un cambio de postulados, pues el Presidente Vizcarra no ha objetado el plan de gobierno por el cual se le eligió como Vicepresidente de la República. En este contexto, lo que es importante es realizar el cambio de actitud, de agilizar la gestión pública, porque de verdad el Perú está primero y los peruanos no debemos esperar más.



Dentro de las cosas importantes que realice el Presidente de la República está - sin duda – la implementación de políticas públicas que cubran las brechas de las necesidades nacionales, por lo que será requisito corregir la “zafada de cuerpo” realizada cuando, en febrero de 2017, se modificó el Reglamento de Organización y Funciones de la Presidencia del Consejo de Ministros, retirándose la responsabilidad de la coordinación de las políticas nacionales y sectoriales  que ordena la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo,  para después – mediante el reglamento que regula las políticas nacionales, aprobado con DS N° 029-2018-PCM, trasladar la responsabilidad del “visto bueno” metodológico al Centro Nacional de Planeamiento Estratégico, ente rector del Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico cuyo ámbito está circunscrito a los planes, mas no al de las políticas.



Finalmente, que bueno sería que se tenga en cuenta que la reactivación económica depende principalmente del marco multidimensional de la seguridad nacional que brinda confianza a los inversionistas, lo cual conlleva principalmente tres aspectos: la implementación del DS N° 061-2016-PCM (funcionamiento del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, su Secretaría Técnica y la implementación de los procesos de la seguridad y defensa nacional), el impulso de la modernización de gestión pública, y tener un servicio civil que tenga a las personas correctas en el lugar correcto, entendiéndose a las que cumplen los perfiles (conocimiento y experiencia) inclusive aquellos de confianza.  



Es cierto, el futuro del Perú depende de nuestro comportamiento, pero primordialmente depende de una gestión nacional que no debe tener pausa, porque el Perú no puede esperar más!
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Llegado el momento el Presidente Vizcarra realizó lo políticamente correcto, vale decir: sostener la palabra empeñada. 

Creemos que debe rescatarse todo lo bueno, pues existen sectores donde sí hubieron avances, los cuales -quiérase o no - se retrasan o se dejan de lado cuando hay cambio de titulares.  Para continuar con esta buena voluntad, los equipos deben obedecer al antiguo refrán de la gestión the personal:"the right man in the right place"


Nada peor, para todos los ciudadanos, que se realicen nombramientos en cargos especializados a personas que pueden ser muy buenas  en su profesión, pero que retrasan la esperanza del Perú cuando recién van a aprender el ejercicio de altas responsabilidades.


Lo mejor para el Perú será que los demás componentes de los equipos ministeriales (funcionarios y directivos) respondan a la voluntad del mandatario: tener a los más calificados para el puesto.


#ElPeruPrimero

martes, 27 de febrero de 2018

LA SEGURIDAD NACIONAL Y EL MINISTERIO DE TRABAJO Y PROMOCIÓN DEL EMPLEO


 AVANZANDO EN PROVECHO DEL BIENESTAR DE LOS CIUDADANOS

Normalmente cuándo se pregunta ¿qué es seguridad nacional?, probablemente a muchos le vendrá la imagen de la policía nacional interviniendo ante ilícitos, o la de las fuerzas armadas en operaciones. 

En el Ministerio (MTPE), posiblemente asociarán la Oficina de Seguridad y Defensa Nacional con la labor que desempeñan los agentes de vigilancia privada de la compañía de seguridad, a quienes observamos – a diario – en el control de acceso y vigilancia de la instalación.

En esas ideas, hay algo de cierto, pero… revisemos el caso remontándonos a los orígenes de la humanidad.

Desde que el ser humano procuró organizarse, debió cuidar de la protección de las personas que lo integraban y de los bienes que poseían, tanto comunitarios como privados a fin de prevenir  el ataque de otros grupos humanos.

Y conforme fue avanzando la civilización el nivel de seguridad aumentó. Así, se aprendió que la seguridad de un pueblo se conseguía con la superioridad militar: y para lo cual era necesario contar con:

·        armamento de mejor calidad,

·        entrenamiento,

·        táctica novedosa, y,

·        virtudes cívicas y morales del pueblo

Hasta que llegó la II Guerra Mundial, para realizar un gran cambio en la historia de la humanidad, ya que después de esta fatídica conflagración bélica, en 1945, se crea la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el propósito fundamental de “MANTENER LA PAZ Y LA SEGURIDAD INTERNACIONALES”

Años más tarde en América, 21 Estados crean  la Organización de los Estados Americanos,  cuya Carta establece, entre otros, el propósito esencial de «AFIANZAR LA PAZ Y LA SEGURIDAD DEL CONTINENTE”

Y… en nuestro país ¿cómo se desarrolló el pensamiento y la acción relativa a la seguridad de la nación?

Teniendo en consideración que desde nuestra independencia, en 1821, fueron militares quienes se encargaron de organizar y dirigir al Estado, naturalmente el concepto de proteger la supervivencia del país, no era algo extraño.

Y así por años se dio énfasis en la protección de la Independencia, la soberanía y la integridad territorial de nuestro Perú, siendo recién en el siglo 20 que se incorporan nuevos  conceptos que amplían el campo de la seguridad nacional

Fue en los años 50 que este señor José del Carmen Marín  – un general del ejército – fundó el Centro de Altos Estudios Militares ( Hoy Centro de Altos Estudios Nacionales) y empezó a observar y analizar la realidad nacional afirmando que  “… lo primero que hay que dar a la persona es su bienestar; si no se le da su bienestar no tiene qué defender, no tiene entusiasmo porque no tiene nada…esa es la relación entre desarrollo y defensa, por eso es que el bienestar (desarrollo) debe estar unido a la defensa (seguridad)...”

La concepción del general Marín en términos muy simples fue:no hay desarrollo sin defensa, ni tampoco hay defensa sin desarrollo”, es decir una conjunción de la concepción de desarrollo con la concepción de defensa de un país

Este otro señor, Edgardo Mercado Jarrín, el más destacado geopolítico del Perú, en el marco de la X Conferencia de Ejércitos Americanos, realizada en 1973,  cuestionó la limitada concepción de los fines de un Estado tradicional donde la seguridad representaba esencialmente la defensa del territorio, sin considerar los factores de desequilibrio económico-sociales, así como el complejo fenómeno de la dependencia externa y todo aquello que interna y externamente afecta sustancialmente la vida de la nación.

Señaló también que “Una política de seguridad nacional, debe permitir resolver, de acuerdo a criterios de justicia, los profundos problemas sociales y económicos internos y externos que ponen en peligro los objetivos nacionales y el ejercicio de la política de desarrollo trazada, eliminando así, como resultado derivado, los antagonismos y presiones de todo orden”.

En el campo internacional, los análisis sobre el particular recién empezaron a manifestarse a raíz del Informe sobre desarrollo humano, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en 1994.

En este instrumento se propone las nuevas dimensiones de la seguridad humana, señalándose que el programa de paz y el programa de  desarrollo deben estar integrados y no aislados. Y es así que las primeras páginas del informe señalaron que “Sin paz no puede haber desarrollo; pero sin desarrollo, la paz está amenazada”, algo muy parecido a lo dicho 20 años atrás por el General Edgardo Mercado Jarrín.

En consecuencia, la principal preocupación mundial acabó, y el sentimiento de inseguridad se desvió más a las preocupaciones acerca de la vida cotidiana que al temor de una confrontación global.

El concepto de seguridad cambia así en forma drástica, en dos sentidos fundamentales:

1.   Del acento exclusivo en la seguridad territorial, a uno mucho mayor orientado en la seguridad de la población.

2.   De la seguridad mediante las armas a la seguridad con soporte al desarrollo humano sostenible.

Y en el seno de la Organización de los Estados Americanos, recién a partir de la Declaración sobre seguridad de las Américas, realizado en el año 2003, se incorpora  la «nueva» concepción de la seguridad en el Hemisferio, determinándose que ésta tiene  alcance multidimensional... Es decir, que incluye las amenazas tradicionales y las nuevas amenazas, preocupaciones y otros desafíos a la seguridad de los Estados del Hemisferio

En la comunidad de seguridad nacional, por años se ha hablado de la relación entre la defensa y el desarrollo y cómo estos campos se relacionan con el ansiado bien común.

Se hablan de Instrumentos, finalidades y objetivos, que fácilmente se explican en un esquema que tiene su origen en el pensamiento del padre de la Ciencia Política, Niccolò di Bernardo Machiavelli.

El desarrollo (de un país) se aprecia como el interior de una casa, que obligadamente requiere un techo para su protección.

Pero ¿qué sucede cuando la casa crece?

Obviamente, el techo inicial, quedará chico y el interior: el desarrollo, necesitará de mayor protección, de mayor seguridad.

En el Perú, la Seguridad Nacional se conceptualiza como la situación que alcanza el Estado en la que tiene garantizada la  Soberanía, Independencia e Integridad territorial, el Estado Constitucional  de Derecho, la Paz social, y los Intereses Nacionales; así como la  Protección de la persona y los derechos humanos, mediante acciones de naturaleza diversa y carácter multidimensional que permitan hacer frente a las amenazas y las preocupaciones, con la finalidad de crear las condiciones propicias para el bienestar general

Ahora, este concepto no está sacado de la manga de quienes estuvieron encargados de actualizar la doctrina de seguridad nacional en nuestro país. Se encuentra fundamentada en nuestra Constitución Política, específicamente en los artículos 163, 164, 165, 166, 171, para el caso del concepto tradicional; y en los artículos 38 y 44 que sustentan el enfoque multidimensional.

Y, las diferentes manifestaciones de esta seguridad con enfoque multidimensional se observan en el ámbito, externo, interno, así como en el desarrollo humano, mediante indicadores que deben alertar al Sistema de Defensa Nacional cuando la gobernabilidad y estabilidad del país puedan verse afectadas.

Las diversas categorías de la seguridad nacional, también están comprendidas en los conocidos dominios o campos de la seguridad: POLÍTICO – ECONÓMICO – SOCIAL – INFORMACIONAL – TECNOLÓGICO - MILITAR

Y ¿por qué es importante la seguridad nacional? Además de la protección a la persona y al Estado mismo, debe tenerse en cuenta que cuando se invierte en seguridad y se logra obtener el ambiente deseado o se mejora éste, la estabilidad  aumenta y, por tanto, la confianza de los inversionistas, lo cual permitirá que se genere mayor inversión privada, que obviamente facilitará el crecimiento económico.

Y el crecimiento económico, a su vez, permitirá que se recauden más impuestos, y con ellos mayores fondos para la inversión social y la consecuente satisfacción de las necesidades  de nuestra sociedad.

Para que este ciclo virtuoso suceda, el estado peruano ha creado,  en 1979, un sistema funcional, que se llama Sistema de Defensa Nacional, cuya cabeza no es nada menos que el propio Presidente de la República, y está compuesto por el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, una Secretaría Técnica (anteriormente la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional), la Dirección Nacional de Inteligencia, todos los ministerios, organismos públicos, así como los gobiernos regionales y gobiernos locales. Es decir, todas las entidades públicas forman parte de este sistema, que vale mencionarlo: es el único sistema funcional de responsabilidad constitucional del Presidente de la República, no existe otro.

Este Sistema, que en la práctica ha existido desde la creación de la República, también ha cumplido con los requerimientos de la Ley de Modernización del Estado, y por esta razón, mediante el reglamento del Decreto Legislativo N° 1129, emitido en el año 2013, se configura los procesos de la Seguridad y Defensa Nacional.

Tres de ellos son fundamentales: La Política de Seguridad y Defensa Nacional, la Estrategia de Seguridad y Defensa Nacional y el Planeamiento Estratégico de la Seguridad y Defensa Nacional.

Como procesos complementarios o de soporte tenemos a la gestión del Sistema, los Estudios Estratégicos, la investigación y desarrollo; y los Programas y Proyectos.

La política pública de Seguridad y Defensa Nacional, determina las brechas existentes y plantea objetivos concordantes con el Acuerdo Nacional, determinándose lineamientos de política que requieren ser articulados con los documentos de gestión de las entidades públicas. Cuando esta articulación no se hace efectiva, simplemente resulta que la política termina siendo letra muerta.

El Planeamiento Estratégico de la Seguridad y Defensa Nacional, visualiza un horizonte de largo plazo, de manera de crear el escenario apuesta que permita configurar acciones estratégicas con la finalidad de llegar a esa situación ideal y posible, pero que  hoy no existe.

Por su lado, la estrategia de seguridad nacional, determina los cursos y medios  de acción para alcanzar los objetivos propuestos en la política, en armonía con los escenarios del planeamiento estratégico, y siempre teniendo en consideración a las fuerzas opositoras que se interpondrán en las intenciones propuestas por la Política de Seguridad y Defensa Nacional.

En este punto reflexionemos cómo los peruanos visualizamos al Perú.

Algunos imaginan al Perú considerando estrictamente su división política. Otros lo  relacionan con sus vecinos inmediatos. También hay personas que lo relacionan como parte de la sub región. Igualmente, habrá personas que ubican a nuestro Perú como parte del globo terráqueo

Todos debiéramos pensar que el Perú es el centro de nuestro mundo, para que de esta forma nos relacionemos internacionalmente. Sin embargo, la realidad nos dice que el mundo no tiene una figura estática.

Realidad que también incorpora nubosidad, que no nos permite saber de manera inmediata cuáles son las fuerzas que se opondrán a nuestros buenos deseos, como  a los objetivos y lineamientos de la política de seguridad y defensa nacional

El Perú es un país que tiene diversas amenazas, que no son nuevas, pero que requieren ser controladas, mitigadas y erradicadas para tener las condiciones necesarias que faciliten  alcanzar el bienestar general.

Estos son los principales problemas de seguridad de nuestro país:

·        Delincuencia y crimen organizado

·        Corrupción

·        Terrorismo

·        Conflictos sociales que afectan la gobernabilidad

·        Tráfico ilícito de drogas y delitos conexos

·        Deterioro del medio ambiente

·        Ataques cibernéticos, entre otras amenazas

El gráfico hace parecer que nuestros problemas de seguridad son simples y estructurados

Desafortunadamente, nuestros problemas de seguridad nacional son mucho más complejos y complicados.

Este otro gráfico, que muestra el enmarañado de relaciones de la problemática existente puede ayudar a imaginarse la multidimensionalidad de los problemas de seguridad nacional





Y ¿cómo participamos nosotros?

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, como parte del Sistema de Defensa Nacional, dispone de la Oficina de Seguridad y Defensa Nacional para planear, articular, programar y ejecutar acciones en provecho de la seguridad de todos. De manera general el MTPE tiene responsabilidad en los siguientes aspectos de la seguridad nacional:

En Soberanía, Independencia e Integridad territorial tenemos  que trabajar en:

·        IDENTIDAD NACIONAL

·        PROTECCIÓN DE RECURSOS CLAVES

·        MOVILIZACIÓN NACIONAL

En el Estado Constitucional de Derecho, nos interesan acciones para el respeto y promoción de la institucionalidad

En cuanto a intereses nacionales, tenemos la promoción del empleo para fortalecer la economía y bienestar

Y en lo relacionado a la protección de la persona y los derechos humanos, es importante que el Ministerio, impulse acciones para la protección de los derechos laborales, la igualdad de oportunidades, así como la participación en los procesos de la gestión de riesgo de desastres, particularmente para asistir a las poblaciones  afectadas por fenómenos naturales como son las lluvias intensas, el friaje y los sismos de gran magnitud e intensidad, que ocasionen daños a la población.






En este contexto, es importante puntualizar que recientemente, en diciembre del año pasado, se aprobó la Política de Seguridad y Defensa Nacional, que viene a ser la primera política pública de esta materia tan importante y trascendente para la vida de nuestro país.

Y afirmamos que es así, pues en el año 2003 se aprobó una parecida, la Política de Defensa y Seguridad Nacional, que tuvo como particular característica que su contenido era secreto, y por ello no era pública y tampoco se pudo implementar.

La Política de Seguridad y Defensa Nacional, tiene 3 objetivos y 29 lineamientos. De éstos últimos se ha determinado que el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, tiene participación directa o indirectamente, en 14 de ellos

En el primer objetivo GARANTIZAR LA SOBERANÍA, LA INDEPENDENCIA, LA INTEGRIDAD TERRITORIAL Y LA PROTECCIÓN DE LOS INTERESES NACIONALES

El Ministerio debe formular e implementar:

 La directiva de seguridad y defensa nacional  del MTPE, que empieza con el reconocimiento del ámbito ministerial, lo cual incluye a las entidades adscritas y programas, así como las actividades de difusión de estas responsabilidades. Esta conferencia forma parte de este trabajo

La formulación de la directiva de seguridad del MTPE naturalmente debe cubrir todas las categorías de la seguridad nacional bajo el enfoque multidimensional

La directiva y plan de movilización nacional, que determine la forma como debe desarrollarse las dos etapas de la movilización en el Ministerio, vale decir la movilización propiamente dicha, como también la desmovilización.

La movilización nacional es un proceso que debe compararse como los seguros que muchas personas pagamos (de vida, de autos, de salud, etc.), lo tenemos, lo pagamos religiosamente, con la esperanza de nunca tener que utilizarlo.

La directiva/plan para la determinación y protección de los activos críticos nacionales y procesos claves, que  nos permite determinar  aquellos activos, sean recursos humanos o materiales que son de necesidad vital para el funcionamiento del Estado o de la propia entidad.

También tenemos la directiva para fomentar el orgullo y la identidad nacional, que ya venimos implementando con las ceremonias de izamiento del pabellón nacional, como una de las actividades por desarrollarse.

En cuanto al objetivo 2: GARANTIZAR EL ORDEN INTERNO CONTRIBUYENDO AL NORMAL FUNCIONAMIENTO DE LA  INSTITUCIONALIDAD POLÍTICA Y JURÍDICA DEL ESTADO

El MTPE debe formular e implementar

La política nacional para la promoción de la libertad sindical, la erradicación del trabajo forzoso, infantil, la igualdad de oportunidades y no discriminación

La directiva o plan de difusión de normas que permita que todas nuestras disposiciones de alcance nacional o sectorial, no caigan en saco roto en perjuicio de nuestra institucionalidad

Los planes de seguridad de instalaciones que incluyen los planes contraincendios y de evacuación

Los planes relacionados a gestión de riesgos de desastres, la participación del ministerio, sus entidades adscritas y programas en acciones en provecho de las poblaciones afectadas por desastres o calamidades.

El plan de continuidad operativa que permitirá que nuestra entidad siga funcionando a pesar que pueda ocurrir algún evento que afecte sus instalaciones o personas.

La directiva/plan para fortalecer la lucha contra ilícitos que afectan el orden interno como son la inseguridad ciudadana, el terrorismo,  el tráfico ilícito de drogas, la minería ilegal, entre otros

La directiva y plan para la lucha contra la corrupción, lacra que afecta a nuestro país desde los inicios de nuestra República

También el plan nacional de reinserción Laboral para personas  rehabilitadas por la justicia

La directiva para la implementación y funcionamiento del Centro de Emergencia Sectorial, conforme lo señala la Ley del Sistema de Gestión de Riesgo de Desastres.

Asimismo, la política nacional para la prevención de conflictos laborales.

En relación al objetivo 3 ALCANZAR NIVELES DE DESARROLLO SOSTENIBLE QUE CONTRIBUYAN A GARANTIZAR LA SEGURIDAD NACIONAL

Es necesario contar con una directiva nacional para fomentar la igualdad de oportunidades en el trabajo. (Hoy salió publicado en “El Peruano” la aprobación del “Plan sectorial para la igualdad y  la  no discriminación  en el empleo y la ocupación 2018 - 2021", lo cual está muy bien, pero nuestro alcance debe superar el campo sectorial)

Un plan nacional para promover la creación de puestos de trabajo en ZZEE y pobreza, y de ser necesario

Actualizar la directiva para la protección del medio ambiente

Como vemos, existen varias  responsabilidades, que quizás nunca las hemos relacionado con la seguridad nacional. Para impulsar éstas y otras actividades vinculadas a la implementación de la política de seguridad y defensa nacional, y  al plan nacional de gestión de riesgos de desastres el Ministerio cuenta con  una Oficina de Seguridad y Defensa Nacional, cuya sigla es OSDENA (conforme lo señala el Reglamento del Decreto Legislativo N° 1129, que regula el Sistema de Defensa Nacional) .
La OSDENA tiene dos campos principales la Seguridad y Defensa Nacional; y la Gestión de Riesgo de Desastres. También, se incluye  al componente de supervisión de seguridad de la instalación. Y por último la previsión del funcionamiento del Centro de Operaciones de Emergencia Sectorial, conforme lo dispone el Reglamento de la Ley del Sistema de Gestión de Riesgo de Desastres

Ahora que sabemos que, como trabajadores del Ministerio, tenemos que aportar nuestro esfuerzo para la seguridad de todos, debemos saber que para concretar nuestra participación existe un ciclo que empieza con el conocimiento de lo que se debe hacer, lo cual permitirá que se realice las actividades de planeamiento de manera adecuada y articulada.

Luego vendrá la implementación, que se logra primero con la coordinación en todos los aspectos y la colaboración de cada uno de los órganos del Ministerio, incluidos por cierto a las entidades adscritas y los programas, de  tal manera de lograr la mayor participación de todos sus integrantes, para que finalmente se convierta en una actividad incorporada a nuestra cultura organizacional.

De esa forma podremos afirmar que el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo cumple su responsabilidad como integrante del Sistema de Defensa Nacional

Entonces la Seguridad Nacional, no solo se trata de participar en simulacros, en acciones de respuesta ante incidentes………En ceremonias cívico patrióticas………O en la seguridad de la instalación.

Se trata de mucho más, porque desafortunadamente nuestro Perú grande y lleno de riquezas, siempre tendrá, enemigos, adversarios y amenazas que pretendan afectar nuestra seguridad nacional

Y para ello, desde este lugar de la Patria, las entidades adscritas y cada uno de los programas del Ministerio de Trabajo y Promoción del empleo, unidos como una sola fuerza debemos laborar articuladamente en beneficio de la seguridad y desarrollo de nuestro Perú.




miércoles, 17 de enero de 2018

FOMENTEMOS EL RESPETO A NUESTRA CONSTITUCIÓN POLÍTICA

CONTRIBUYENDO CON LA ANULACIÓN DE NORMAS O INTERPRETACIONES ANTOJADIZAS


"PIENSE, OPINE, ESCRIBA, EXPONGA, INNOVE, PLANTEE SOLUCIONES" 



Es una lástima que nuestra administración pública se haya mal acostumbrado a no respetar la Constitución Política, cada vez que alguna gestión sectorial se le ocurra emitir normas que la trasgreden, perjudicando la institucionalidad con sus interpretaciones antojadizas.Un par de perlas: la  única Disposición Complementaria final del DU 007-2007, y la Sétima Disposición Complementaria Final del DS 069-2013 EF.

La única Disposición Complementaria final del DU 007-2007 olvida que "La Constitución es muy clara, señor Presidente. La parte final del primer párrafo del artículo 40.° dice: “Ningún funcionario o servidor público puede desempeñar más de un empleo o cargo público remunerado, con excepción de uno o más por función docente”.Percibir una pensión no es desempeñar un cargo público; percibir una pensión no es desempeñar un empleo; percibir una pensión es la recuperación de los descuentos que le hacen al trabajador para cuando se jubila o pasa al retiro" (Mulder, Libro de Debates 18 oct 2012)

Por otro lado parece desconocerse que el DU N° 038-2006 dispone de una norma complementaria emitida en el año 2011: El DECRETO SUPREMO N° 101-2011-EF cuyo Artículo 1° titulado- Definición de ingresos mensuales para efectos del Decreto de Urgencia Nº 038-2006, señala lo siguiente:
"Constituyen ingresos mensuales para efectos de lo dispuesto por el artículo 2° del Decreto de Urgencia Nº 038-2006, todo aquel concepto contraprestativo, dinerario o no dinerario, y de libre disposición que percibe temporal o permanentemente una persona al servicio del Estado como consecuencia del ejercicio de la función pública, aun cuando dicho ingreso no sea otorgado directamente por la entidad estatal en la que ejerce función.
En consecuencia, forma parte del concepto de ingreso mensual, afecto a los topes contenidos en el Decreto de Urgencia N° 038-2006, las remuneraciones, honorarios y retribuciones, así como los bonos, asignaciones, estímulos, incentivos y beneficios de toda índole, cualquiera sea su forma, modalidad, periodicidad, mecanismo y fuente de financiamiento, incluyendo bonificación por responsabilidad directiva, bonificación diferencial o bonificación por productividad cuando corresponda, la asignación extraordinaria por trabajo asistencial, los beneficios económicos generados por negociación colectiva y cualquier otro concepto contraprestativo derivado del ejercicio de la función pública, cualquiera sea su denominación, aun cuando sean abonados u otorgados por los Comités de Administración del Fondo de Asistencia y Estímulo con recursos transferidos del Tesoro Público, por el Fondo de Apoyo Gerencial o por organismos internacionales en el marco de convenios de administración de recursos o similares."

A pesar de esta precisión, el DECRETO SUPREMO N° 069 -2013-EF, QUE MODIFICA EL DECRETO SUPREMO N° 013-2013-EF (REGLAMENTO DEL DECRETO LEGISLATIVO 1132 QUE APRUEBA LA NUEVA ESTRUCTURA DE INGRESOS APLICABLE AL PERSONAL MILITAR DE LAS FUERZAS ARMADAS Y POLICIAL DE LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ) (ABRIL 2013), (ingresando en un aspecto fuera de su competencia) incluye la Sétima Disposición Complementaria Final (contraria a la Constitución Política) que señala:

"En aquellos casos en que el personal militar y policial bajo el régimen del Decreto Legislativo Nº 1132, así como los pensionistas del Decreto Ley N° 19846 o del Decreto Legislativo N° 1133, inicie o haya reiniciado su actividad laboral para el Estado, bajo  cualquier modalidad de contratación, sus ingresos provenientes de la remuneración, ingreso no remunerativo, bonificación, pensión y todos aquellos conceptos adicionales a esta que perciban, así como el ingreso sea dinerario o no que reciba como contraprestación por la contratación para el Estado, no podrán exceder del monto máximo establecido en el Decreto de Urgencia N° 038 o norma que lo sustituya.
Para efectos de la presente disposición, forma parte del concepto de ingreso mensual afecto a los topes contenidos en el Decreto de Urgencia Nº 038-2006 o norma que lo sustituya, la Remuneración Consolidada, las Bonificaciones establecidas en los literales a), b) o c) del Decreto Legislativo Nº 1132, la Bonificación por Función Administrativa en el Ministerio de Defensa, pensiones, honorarios y retribuciones, así como los bonos, bonificaciones, asignaciones, estímulos, gratificaciones, incentivos y beneficios de toda índole, cualquiera sea su forma, modalidad, periodicidad, mecanismo y fuente de financiamiento, incluyendo bonificación por responsabilidad directiva, bonificación diferencial o bonificación por productividad cuando corresponda, la asignación extraordinaria por trabajo asistencial, los beneficios económicos generados por negociación colectiva y cualquier otra contraprestación derivada del ejercicio de la función pública, cualquiera sea su denominación, aun cuando sean abonados u otorgados por entidad o empresa del Estado, por los Comités de Administración del Fondo de Asistencia y Estímulo, por el Fondo de Apoyo Gerencial, la Caja de Pensiones Militar - Policial o por organismos internacionales en el marco de convenios de administración de recursos o similares cial. No se consideran para dichos efectos la percepción de dietas por participación en uno (1) de los directorios de entidades o empresas públicas, así como los Aguinaldos por Fiestas Patrias y Navidad y Bonificación por Escolaridad los cuales sólo se podrán percibir por una entidad. En caso de exceder el monto máximo al que se hace referencia la presente disposición y que el personal militar o policial en situación de actividad o pensionista no ejerciera su derecho a elegir, en forma escrita, el ingreso que se suspende, corresponderá al Ministerio de Defensa o Ministerio del interior o la Caja de Pensiones Militar Policial suspender el exceso de los ingresos provenientes de la Remuneración Consolidada, las Bonificaciones establecidas en los literales a), b) o c) del Decreto Legislativo Nº 1132 o la pensión y todos aquellos conceptos adicionales a esta que perciban en su integridad, mientras se mantenga el supuesto de exceso en el monto máximo......"

Como puede apreciarse, la parte resolutiva de la sétima disposición complementaria final señala específicamente  qué es lo que forma parte del concepto de ingreso mensual afecto a los topes contenidos en el Decreto de Urgencia Nº 038-2006 o norma que lo sustituya, en la que solamente se considera pensiones.Sin embargo, este aspecto, ha sido soslayado por muchos organismos públicos, pese a que en esta norma (contraria a los Artículos 40° y 59° de la Contitución Política) se precisa que  únicamente en el caso que el pensionista que exceda del tope señalado  (al sumarse la Remuneración más pensión) y que no haya  precisado por escrito el ingreso que suspende, podrá ser pasible del descuento del monto del exceso, para lo cual lo podrá efectuar La Caja de Pensión Militar Policial o el Ministerio de Defensa (Interior), descontando el monto de la pensión  y todos aquellos conceptos adicionales a esta que perciban en su integridad, mientras se mantenga el supuesto de exceso en el monto máximo. Es decir, una norma que además de ser contraria a la Constitución,  y que pesar de ser contraria a normas especializadas, se ha venido aplicando sin leerse íntegramente, en perjuicio de profesionales altamente calificados.

Al promulgarse la Ley N° 30026 en mayo 2013 y publicarse, en marzo de 2014, su reglamento aprobado con el DS N°003-2014-IN se hace la precisión de cuáles son  las entidades y órganos a quienes les alcanza la norma, facultándoseles el pago de remuneración en un solo empleo, sin admitir la posibilidad que pueda percibirse ingresos simultáneos de dos o más prestaciones de servicios, salvo cuando uno de ellos provenga del ejercicio de docencia o constituya dieta por participar en algún directorio de empresa o entidad pública.

En este sentido, para los pensionistas del DL 19846 que pasaron a la situación militar de retiro antes de la promulgación del DLeg 1133, inicialmente se crearon dos clasificaciones:

Los que están comprendidos en los alcances de la Ley 30026 y su reglamento (cuyas entidades y órganos se precisan) y aquellos otros que laboren en otras entidades y puestos que no sean de Seguridad Nacional o Seguridad Ciudadana.

La diferencia en ambas categorías radica en que los beneficiados por la Ley 30026 y su reglamento (posterior al DS 069-2013-EF, y que señala que se deroga cualquier norma de igual jerarquía que se oponga) pueden tener una  remuneración hasta el tope señalado en el DU 038-2006, mientras que para aquellos otros que laboren en otras entidades y puestos que no sean de Seguridad Nacional o Seguridad Ciudadana el tope del DU mencionado está sujeto a la suma de la remuneración y la pensión (No incluyen aquellos conceptos adicionales a ésta), caso contrario no tendría razón de haberse promulgado la Ley N° 30026 ni hacerse las especificaciones que se señalan en su reglamento.

Esta situación obviamente cambia con la modificación de la Ley N° 30026 y su reglamento, lo cual  se destaca claramente en la exposición de motivos del Proyecto de Ley N° 2081-2017 CR presentado por el Congresista Edwin Donayre Gotzch, por lo que es necesario su pronta aprobación y promulgación a fin que se anulen las dos disposiciones que vulneran la Constitución Política del Perú.

Es justo y necesario.

jueves, 4 de enero de 2018

NUESTRA INCOHERENTE SEGURIDAD


...Y NUESTRA CONSTANTE INDOLENCIA

Si dicen que Dios es peruano, y pareciera serlo... debemos rezarle más para solucionar nuestras dificultades, pues a pesar de la casi permanente crisis del último año, a pesar de la inexistente articulación del Sistema de Seguridad Nacional (de Defensa, de acuerdo a la Constitución), supervivimos  como nación, aunque en medio de amenazas a la seguridad de todos, que aparentemente solo se combaten en el papel mas no en la vida real. Y por eso a diario seguimos teniendo problemas de inseguridad que afectan la vida ciudadana y de la que solo nos damos cuenta después de cada tragedia.

Nos hemos acostumbrado a las acciones reactivas y parece no importarnos.¿Cuánto dinero perdemos por nuestra falta de previsión? ¿Cuántas vidas colocamos en peligro por falta de articulación y coordinación?

Acaba de renunciar el segundo Ministro de Defensa del gobierno de PPK, gestión presidencial que empezó con el Decreto Supremo N° 061-2016-PCM que fusionó la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional (SEDENA) al Ministerio de Defensa, lo cual hasta la fecha sigue sin implementarse, pues aún no existe  un órgano dedicado a la tarea de gestionar y articular un sistema compuesto por todos las entidades públicas. La fusión de ambos organismos es una repetición de lo hecho en 2003, sin resultados positivos, pues desafortunadamente los Ministros no desarrollaron acciones en provecho de la Seguridad Nacional, limitándose al ámbito de las Fuerzas Armadas.

El pasado 22 de diciembre se publicó la Politica de Seguridad y Defensa Nacional, aprobada con Decreto Supremo N° 012-2017-DE, la misma que fuera diseñada, formulada y articulada por la desaparecida SEDENA. De hecho hay muy pocas variaciones en el contenido de dicha política nacional, pues su elaboración original obedeció a un trabajo metodológico y articulado; y la realidad nacional -en términos de seguridad- no ha variado significativamente. Ahora hay que hacerla realidad mediante un proceso de implementación, que también fue pautado antes de este ciclo.

Entonces, quien asuma el compromiso de colocarse el fajín de Ministro de Defensa deberá tener en cuenta que su función trasciende a las Fuerzas Armadas o a la gestión de riesgo de desastres (de rectoría de la PCM), de lo contrario seguiremos jugando a "ferrocarril carril carril" abandonando la gestión y articulación del sistema funcional de mayor importancia del Perú (de responsibilidad constitucional del Presidente de la República), que simple y lamentablemente no ha funcionado por falta de voluntad, de conocimiento,  o de tiempo, con la consecuente pérdida de millones de soles (por no enfrentarse adecuadamente a las amenazas), colocándonos en riesgo y peor, con la pérdida de vida de muchos peruanos.

La historia lo juzgará.