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martes, 9 de agosto de 2016

ASPECTOS IMPORTANTES PARA IMPLEMENTAR LA SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL

PARA EL DESARROLLO DE TODOS LOS PERUANOS

El Sistema de Defensa Nacional (SIDENA), creado en 1979, mediante DL N° 22653, es el único sistema funcional de responsabilidad constitucional del Presidente de la República (Art. 118° y 164° de la Constitución Política del Perú). Por la ausencia de una política pública, nunca fue gestionado adecuadamente y mucho menos  articulado; por ello aún continúa el equivocado paradigma que la seguridad es un asunto de militares y policías,  y por eso también se nota el desconocimiento de los responsables políticos de dirigir a sus componentes. No todos conocen la evolución de la seguridad, muy pocos se dedican a esta importante labor, pero todos la exigen, soslayando la  obligación que tenemos de participar.

Los componentes del Sistema de Defensa Nacional desde el año 1979 en que se creó el sistema, ha incluido siempre a los ministerios, entendiéndose que en la seguridad y defensa nacional participan todos los sectores. 


La Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, establece que  los sistemas funcionales tienen por finalidad asegurar el cumplimiento de políticas públicas que requieren la participación de todas o varias entidades del Estado. Actualmente existe una Política de Estado de Defensa y Seguridad (2004) cuyo contenido es SECRETO.  En el curso de las capacitaciones y seminarios, a cientos de ciudadanos se ha dado cuenta que en agosto de 2015 se remitió a la Presidencia del Consejo de Ministros la propuesta de la  política pública de Seguridad y Defensa Nacional.
Para ser precisos, el 27 de agosto de 2015, curiosamente el Día de la Defensa Nacional, se entregó la propuesta de Politica de Seguridad Y Defensa Nacional, para que reemplace a la actual, formulada en 2004 y que por ser secreta nunca pudo ser implementada.

Para formular esta nueva Política, los profesionales encargados previamente construyeron un método propio, único en latinoamérica que incluso recibiera elogios en el foro de UNASUR. Además, se contó con la participación de todos los especialistas de los diferentes ministerios, a través de innumerables jornadas de socialización que permitieron contar con una propuesta de Política que no solo permitirá que el Sistema de Defensa  funcione adecuadamente para dar el marco de seguridad para el desarrollo nacional, sino que contribuirá a nuestro camino hacia el primer mundo.

Lamentablemente, a pesar de contar con todos los informes favorables, el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, encargado de aprobarla no se reunió, frenando todo impulso en provecho de la seguridad y desarrollo nacional, algo que el ex Primer Ministro Cateriano debiera rendir cuentas.

Dos años antes, en 2013,  mediante la reglamentación del Decreto Legislativo N° 1129, logra establecer los procesos de la Seguridad y Defensa Nacional, requeridos para que el SIDENA funcione articuladamente, a fin de enfrentar a las amenazas a la seguridad nacional: Delincuencia y crimen organizado; corrupción; tráfico ilícito de drogas y delitos conexos; terrorismo; conflictividad social; actividades de países y actores extranjeros y/o nacionales que afecten la soberanía nacional o desarrollo nacional; vulneración a la seguridad de los sistemas informáticos y telecomunicaciones que afecten el desarrollo y la seguridad nacional; afectación a la economía, el medio ambiente y los recursos naturales; afectación a la institucionalidad democrática del Estado peruano.

Sabemos que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tiene como objetivos  promover políticas destinadas a: a) realizar la más fuerte expansión posible de la economía y del empleo y a un aumento del nivel de vida en los países miembros, manteniendo la estabilidad financiera y a contribuir así al desarrollo de la economía mundial; b) contribuir a una sana expansión económica en los países miembros y en los no miembros en vías de desarrollo económico; c) contribuir a la expansión del comercio mundial sobre una base multilateral y no discriminatoria, conforme a las obligaciones internacionales.

Debemos ser conscientes que los objetivos propuestos por la OCDE, solamente se pueden alcanzar en un adecuado marco de seguridad, el cual, como lo propone la Organización de las Naciones Unidas, ha evolucionado del acento exclusivo en la seguridad territorial a uno mucho mayor orientado en la seguridad de la población.

También que la OCDE se refiere a la Seguridad Nacional, en los mismos términos propuestos por el Sistema de Defensa Nacional.

Ver https://www.oecd.org/investment/investment-policy/42701587.pdf


La República del Perú tiene como meta ingresar a la OCDE, por ello ineludiblemente debe mejorar su marco de seguridad, para lo cual se requiere que  el Sistema de Defensa Nacional que dirige el Presidente de la República funcione con la finalidad de garantizar la Seguridad Nacional, la afirmación de los derechos fundamentales  y el Estado Constitucional de Derecho, en el marco de una gestión pública moderna.

La función de gestionar y articular el Sistema de Defensa Nacional, obviamente es una labor de alcance multisectorial y multinivel, pues los componentes del SIDENA que hay que articular incluyen a todos los Ministerios (multisectorial) y a los gobiernos regionales y locales (multinivel), razón fundamental para priorizar  y establecer plazos para el cumplimiento de los siguientes artículos del Decreto Legislativo  N° 1129:

o   Artículo 14º.- Naturaleza y Finalidad

Los Ministerios, Organismos Públicos, Gobiernos Regionales y Locales son los componentes del Sistema de  Defensa Nacional. Tienen por finalidad planear, programar, ejecutar y supervisar las acciones de Seguridad y Defensa Nacional, en las áreas específicas de su responsabilidad, conforme a la legislación de la materia.
       o   Artículo 15º.- Oficinas de Seguridad y Defensa Nacional

Las entidades que conforman el Sistema de Defensa Nacional deben contar con Oficinas de Seguridad y Defensa Nacional, que dependen de la más alta autoridad de su Entidad. 



martes, 1 de septiembre de 2015

ROL DE LA SECRETARÍA DE SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL EN LA SEGURIDAD NACIONAL


ELEMENTO CLAVE PARA QUE   LA CONSTITUCIÓN   POLÍTICA DEL ESTADO NO SEA LETRA MUERTA
La seguridad nacional es un asunto que preocupa a  todos los peruanos, pues es una situación que se debe alcanzar plenamente para facilitar las actividades de desarrollo que coadyuven a la consecución del progreso y el bienestar de la población.

Los esfuerzos de todo Estado no deben descuidarse en este aspecto, fundamental para el diario devenir de la vida nacional. Lo entienden así los gobernantes de las sociedades más avanzadas, sin importar el hecho que todas han tenido que pasar por una fase de entendimiento, en la que se aprendió la necesidad que el Jefe de Estado cuente con los elementos necesarios para tratar y decidir los asuntos de seguridad nacional.

Los Estados Unidos de América, antes de llegar a ser uno de los países más adelantados a nivel global en el desarrollo de un Sistema de Seguridad Nacional, también tuvieron que pasar  por un proceso de adecuación, a partir de la creación del Consejo de Seguridad Nacional (y su staff), tomando a este organismo – incluso por el propio Presidente en 1947– como una “sospechosa imposición del Congreso”.

En nuestra realidad nacional, el asunto de la seguridad nacional comúnmente ha sido relacionado como materia de militares, razón por lo que la mayoría de los gobernantes, sin formación en seguridad o defensa nacional, soslayaron la importancia de profundizar la implementación del Sistema de Defensa Nacional establecido en la Constitución Política del Estado.


ANTECEDENTES

Origen                    

En el año 1969 mediante Decreto Ley N° 17532, Ley Orgánica de la Presidencia de la República, se determinan los organismos consultivos y de apoyo dependientes de la Presidencia de la República:

-        El Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social
-        El Instituto Nacional de Planificación
-        El Consejo de Defensa Nacional
-        La Secretaría de Defensa Nacional
-        El Servicio de Inteligencia Nacional
-        El Comité de Asesoramiento del Presidente de la República

En dicha norma legal, se estableció que el Consejo de Defensa Nacional era responsable de orientar la conducción de la política de seguridad integral del Estado y que la Secretaría de Defensa Nacional planifica la Defensa que demanda la obtención de los objetivos nacionales en el campo de la Seguridad Integral.

Diez años después, en 1979, a propuesta de la Secretaría de Defensa Nacional, se emite el Decreto Ley N° 22653, Ley del Sistema de Defensa Nacional, primer dispositivo legal de la historia republicana que norma la estructura institucional de un sistema tan importante, considerando que “el bienestar general de la población se alcanza dentro de una situación en la que esté garantizada la Seguridad Integral del Estado”. La ley prescribió los componentes del Sistema, sus atribuciones y responsabilidades, determinando que el organismo de más alto nivel de decisión en el Sistema, es el Consejo de Defensa Nacional.

En esta norma legal, la Secretaría de Defensa Nacional tenía como funciones:

-        Asesorar al Consejo de Defensa Nacional y a su Presidente


-        Concebir, planificar y proponer al Consejo de Defensa Nacional los Objetivos y la    Política de Defensa Nacional, así como las previsiones y acciones que garanticen la seguridad del país.

-        Coordinar el planeamiento de la Defensa Nacional de acuerdo con la política aprobada por el Consejo de Defensa Nacional; y

-        Participar en la formulación y difusión de la Doctrina de Defensa Nacional.
 


 
Cambios de dependencia de la Secretaría de Defensa Nacional en la estructura del Estado

En setiembre de 1987, se publica el Decreto Legislativo N° 441, Ley Orgánica de la Secretaría de Defensa Nacional que hace que este organismo ya no sea dependiente del Presidente de la República, sino del Ministerio de Defensa.

Con la dación de otro Decreto Legislativo, el N° 743 publicado el 12 de diciembre de 1991, se establece que la Secretaría de Defensa Nacional es el organismo encargado de la concepción, adopción y planeamiento integral de la Defensa Nacional, y de la coordinación, supervisión y orientación de la ejecución de las acciones en los Campos de Acción No Militares, la formulación y difusión de la doctrina de Seguridad y Defensa Nacional; y además formular , planificar y proponer al Consejo de Defensa Nacional los Objetivos y Política de Defensa Nacional (obviamente incorporando el campo militar), prescribiéndose  que constituye un Pliego Presupuestal autónomo dentro del Sector de la Presidencia del Consejo de Ministros. 

Cierre de la Secretaría de Defensa Nacional por absorción a  Ministerio de Defensa reestructurado

Un dispositivo legal adicional, producto de la reforma del Sector Defensa, que  “se inició con la creación del nuevo Ministerio de Defensa, órgano del Poder Ejecutivo encargado de diseñar, ejecutar y supervisar la Política de Defensa y de cumplir dos roles fundamentales: Constituir un instrumento de control democrático de las Fuerzas Armadas; y garantizar su apropiado funcionamiento como fuerza militar”, precisa, que “en este sentido era necesario dotar al Ministerio (de Defensa) de una estructura orgánica moderna y eficiente”, que se llevó a cabo con la Ley Nº 27860 Ley del Ministerio de Defensa de 11 de noviembre de 2002, creando los Despachos Viceministeriales de Asuntos Administrativos y Económicos y, de Asuntos Logísticos y de Personal, e  integró como órganos de línea al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y a la Dirección General de Política y Estrategia, en reemplazo de la Secretaría de Defensa Nacional.

En julio de 2007, la Ley N° 29075  dispone que la Dirección General de Política y Estrategia, deje de ser un órgano de línea, pasando a depender del Viceministerio de Políticas para la Defensa, lo cual en la práctica minimizó sus responsabilidades, y redujo su alcance nacional.


Creación de la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional

Con  el Decreto Legislativo N° 1129, Decreto Legislativo que regula el Sistema de Defensa Nacional, emitido el 06 de diciembre de 2012,  se redefinieron importantes alcances relativos a la Seguridad y Defensa Nacional, como son:

-        El Sistema de Defensa Nacional es el conjunto interrelacionado de principios, normas, procedimientos, técnicas, instrumentos y elementos del Estado, cuya finalidad es garantizar la Seguridad Nacional mediante la concepción, planeamiento, dirección, preparación, ejecución y supervisión de acciones en todos los campos de la Defensa Nacional.

-        El Sistema de Defensa Nacional es presidido por el Presidente de la República y está compuesto por:

§  El Consejo de Seguridad y Defensa Nacional;

§  La Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional - SEDENA;

§  La Dirección Nacional de Inteligencia, ente rector del Sistema de Inteligencia Nacional; y,

§  Los Ministerios, Organismos Públicos, Gobiernos Regionales y Locales.

-        También se establece que el Sistema de Gestión de Riesgos de Desastres, el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana y los otros Sistemas Administrativos y Funcionales del Estado, coadyuvan al mejor cumplimiento de la finalidad del Sistema de Defensa Nacional.

El Decreto Legislativo N° 1131, Decreto Legislativo que crea la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional, emitido en la misma fecha del Decreto Legislativo N° 1129,  establece que  esta entidad es  un organismo público ejecutor, adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros, responsable de la gestión del Sistema de Defensa Nacional, con competencia en todo el territorio nacional; y que articula el funcionamiento del citado Sistema con las entidades que lo conforman.


IMPORTANCIA DE LA SECRETARÍA DE SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL PARA QUE FUNCIONE EL SISTEMA DE DEFENSA NACIONAL

El Sistema de Defensa Nacional, es tal vez el sistema funcional más grande e importante de nuestro país; sin embargo desde su creación en 1979,   nunca fue implementado, nunca fue articulado y consecuentemente, por esta grave omisión, se ha tenido expuesta a la deriva la seguridad del pueblo peruano. De  allí que, los fenómenos de terrorismo, narcotráfico y todos los delitos conexos a ellos, que tuvieron sus primeras incidencias en la década de los 80, aún amenazan a la seguridad nacional.

Hoy en día la seguridad nacional se ve afectada por la delincuencia común, tráfico de armas, tala ilegal, trata de personas, lavado de activos, minería ilegal e informal, contrabando, tráfico ilícito de drogas, terrorismo y sus órganos de fachada, corrupción; y podría ser vulnerable  al ataque de sus sistemas informáticos y comunicaciones,  su economía, medio ambiente y recursos naturales. A todo ello, no se puede dejar de mencionar los posibles intereses de agentes extranjeros, que incluso – aunque negado hoy – puedan afectar la soberanía, independencia  e integridad territorial.

El lector, podrá preguntarse ¿Acaso, no existen organismos que se encarguen de atender a todas estas actividades que afectan al Perú? Y claro que –  en su mayoría – existen. Sin embargo, los esfuerzos están dispersos y se ha venido actuando sin las adecuadas coordinaciones, incluso con acciones que podrían considerarse que se han realizado a espalda de los intereses o conocimiento de la propia población. Por esta razón, la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional ha recibido la importante tarea de articular el funcionamiento del Sistema de Defensa Nacional con las entidades que lo conforman, vale decir con todas las entidades públicas existentes.

Los componentes del Sistema de Defensa Nacional, se sirven de las Oficinas de Seguridad y Defensa Nacional, para ser el nexo funcional con la SEDENA. Estas Oficinas, desafortunadamente no estaban ni capacitadas ni implementadas e incluso – muchas de ellas – desarrollaban tareas ajenas a sus funciones, situación que está siendo subsanada por la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional, a través de diversas jornadas de capacitación realizadas en Lima como en las diferentes regiones del país.

Para que el Sistema de Defensa Nacional empiece a funcionar adecuadamente, es imprescindible disponer de una política pública de Seguridad y Defensa Nacional, la cual explícitamente como tal, no existe, lo cual explica el motivo por el cual el sistema  no ha podido ser implementado. Veamos:

En el año 2004, el Ministerio de Defensa, a través de la Dirección General de Política y Estrategia (que reemplazó a la antigua SEDENA) propuso la “Política de Estado para la Defensa y la Seguridad Nacional”, la cual fue aprobada con Decreto Supremo N° 001-B-2004-DE-SG[i]. Lamentablemente esta política, que constituía un anexo del DS anterior, nunca fue publicada, toda vez que su texto tiene el carácter de secreto[ii]. Obviamente, si el texto de la Política es secreto, no puede ser un documento público, ergo no constituye una política pública, y por lo tanto constituye la causa principal por la que durante tantos años, el Sistema de Defensa Nacional no  haya podido funcionar adecuadamente.

Con  la promulgación del Decreto Legislativo N.° 1129, que regula el Sistema de Defensa Nacional, se busca incorporar a las políticas de gobierno, la reforma del Sistema de Defensa Nacional con el objeto de fortalecer su constitución y funcionamiento para que permita promover el desarrollo del país y garantizar la seguridad de la Nación, así como la plena vigencia de los derechos fundamentales, el bienestar de la población y la consolidación del estado constitucional de derecho; todo lo cual contribuye a la paz, al desarrollo integral y a la justicia social.

La Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional, en cumplimiento de los Decretos Legislativos N| 1129 y 1131, así como con la finalidad de atender la necesidad pública de plantear soluciones articuladas que permitan garantizar la Seguridad Nacional, efectuó el proceso de formulación de la Política de Seguridad y Defensa Nacional basada en la concepción del enfoque multidimensional de la Seguridad Nacional, la condición de no emitir una propuesta de carácter clasificado, y con la proyección de disponer de una política pública que sea aplicable en todos los niveles de gobierno.

 Este proceso contó con la participación de las entidades públicas del Poder Ejecutivo, así como también de entidades privadas, materializada a través de reuniones de coordinación, consulta, talleres de trabajo y visitas a las diferentes regiones del país que permitieron - no sólo exponer el método científico que la sustenta, sino también  - socializar su contenido. La propuesta, una vez aprobada constituirá en el elemento fundamental para que el Sistema de Defensa Nacional, se implemente y articule como corresponde a un país que va en camino de incorporarse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y consecuentemente al primer mundo.

A partir de la aprobación de la Política de Seguridad y Defensa Nacional, se podrán desarrollar apropiadamente  los otros procesos de la Seguridad y Defensa Nacional con la participación no sólo los 19 ministerios, sino también con otros 21  Organismos Públicos adscritos a los sectores, así como con los 25 gobiernos regionales, a los que se irán sumando los gobiernos locales de mayor importancia y trascendencia nacional.

Esta labor de articulación, nunca antes realizada, actualmente se encuentra en su fácil inicial, pues la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional, como parte de sus acciones,  ha desarrollado los modelos adecuados que están siendo incorporados en la gestión pública nacional, los que permitirán que en los próximos años el Sistema de Defensa Nacional, exista de verdad, y funcione en provecho de la seguridad de todos los peruanos.

La Seguridad Nacional, no se trata pues de un tema de militares. Esa concepción, resulta hoy totalmente anacrónica, de allí la importancia de la aprobación e  implementación de la  Política de Seguridad y Defensa Nacional, que contempla la seguridad nacional de manera técnica, real, con enfoque multidimensional; y que ha sido formulada teniendo como norte a las Políticas de Estado establecidas en el Acuerdo Nacional, así como al Plan Estratégico de Desarrollo Nacional; lo cual ha facilitado que vislumbre soluciones sistémicas a los múltiples problemas que afectan a la seguridad de la persona humana y del propio Estado; problemas  que por largos años no han sido tratados en forma coordinada, porque sencillamente el Sistema solamente existía en el papel y no se disponía de entidad alguna encargada  de articularlo.




[i] Diario “El Peruano” de 10 de marzo de 2004
[ii] Art 1° del DS N° 001-B-2004-DE-SG

jueves, 2 de abril de 2015

POLITIQUEROS Y "GOBERNANTES"

EL CALVARIO POLÍTICO DE NUESTRO PERÚ

Quiérase o no, nuestro país como cualquier otro encarga su administración y el futuro de su población, en manos de gobernantes que - en nuestro caso - casi nunca han logrado satisfacer a la expectativa general, sea porque no cumplen con sus promesas electorales, toman decisiones equivocadas, se dejan influenciar por personas de su entorno, se aíslan de la realidad nacional, establecen prioridades distintas al interés nacional, entregan cargos de confianza a personas sin el perfil requerido, no planean o lo hacen inadecuadamente, no se comunican ni dialogan oportunamente; en fin, no reúnen las características indispensables para gobernar; aquellas que todos los peruanos debiéramos observar al momento de elegir nuestro destino.

Esta situación, se complica más cuando los opositores buscan resaltar el mínimo error del gobernante de turno, yerro que muchas veces es replicado - en exceso - por algunos medios de prensa que  no reparan convertir la noble profesión, en el vil oficio. Y así, entramos "entra en trompo" con problemas menores que, luego cual bola de nieve, llegan a afectar la gobernabilidad. 

¡Qué bueno fuera que esas zancadillas entre politiqueros mejorasen las condiciones de vida de todos los peruanos!; lamentablemente lo único que logran es, primero alejarnos de la aspiración de llegar a ser un país del primer mundo y después reflejar una imagen de "país bananero" para satisfacción de nuestros adversarios y para temor de los inversionistas.

Los peruanos debemos, sacudirnos de la "indolencia de esclavo" y procurar mayor participación para exigir que en nuestro país rija el imperio de la ley, y así podamos tener políticos, que cuiden la "salud" de los peruanos, a la "manera de los pastores y vaqueros", como lo decía el gran Platón.

Quien aspire a formar parte de un gobierno, además de reunir los pergaminos y capacidades personales ya señalados, esencialmente debe conocer como funciona e interaccionan  las entidades estatales y también, cómo éstas se articulan con la sociedad.

Quien aspire a formar parte de un gobierno, primordialmente debe conocer las necesidades del pueblo, las aspiraciones de éste, como también,  los intereses nacionales que favorezcan el  desarrollo de sus ciudadanos y también alcanzar el tan ansiado bienestar general.

Si estuviéramos solos en el mundo, tal vez eso sería suficiente, pero como no es así, también debe ser consciente que todo país, tiene fuerzas opositoras, nacionales y foráneas, que discurrirán en dirección contraria a  la voluntad general de los peruanos.

Por eso, como lo señalaba Sun Tzu, "lo que le vale al soberano ilustrado para luchar, conquistar y lograr las cosas a un nivel superior al de los hombres  ordinarios, es la capacidad de prognosis que poseen. Lo que llamamos capacidad de prognosis no puede provenir de los espíritus, ni de los dioses, ni ser producto de analogías con eventos pasados. Debe ser obtenido de hombres que conocen la situación del enemigo.De ahí se deduce el empleo de espías"

Para gobernar el país y poder llevarlo por el camino del primer mundo, se requiere salvar todas las dificultades que interpondrán los enemigos, adversarios y amenazas contra la Seguridad Nacional. Solamente el gobernante que tenga toda la información útil, podrá adoptar la mejor decisión en favor del Perú.


Toda esta información, solamente puede ser proporcionada por una entidad especializada en el manejo de la actividad de Inteligencia.Y si  se quiere tener éxito, debe entenderse claramente dos conceptos fundamentales: primero, la actividad de inteligencia, a diferencia del resto de otras en el Estado, es secreta; y segundo la Inteligencia, la de verdad, debe saberlo todo. 

Muchos politiqueros, podrán argumentar que son preceptos totalitarios, porque no terminan de entender  que esas dos condiciones son generales, para cualquier tipo de gobierno. Para un gobierno democrático la Inteligencia además, primero, debe obedecer estrictamente a los intereses nacionales, no a los intereses políticos partidarios; y segundo debe estar sometido a los controles  que aseguren, que la actividad se desarrolle cumpliendo lo señalado, y por supuesto, una última característica, aunque parezca redundante, que su trabajo no sea revelado por nadie, pues de lo contrario, no sería secreto, no sería Inteligencia.

Y si ello sucediera, seguir los consejos de Sun Tzu, quien dio una receta acorde con sus tiempos: "Si los planes de operaciones secretos son prematuramente divulgados, el agente junto con las personas a quien éste contó los planes deben ser ejecutados". 

Ahora bien,y solamente para caracterizar la actividad de Inteligencia en el Perú, pensemos juntos: si todo país tiene enemigos, adversarios y amenazas, ¿se mostrarán solos? ¿Se expondrán fácilmente?. 

Para ilustrar mejor, pensemos en la mayor amenaza del Perú: la corrupción. 
Los corruptos, ¿se mostrarán fácilmente?.Los corruptos, aquellos cuya mayor aspiración es llenarse los bolsillos con el dinero de todos los peruanos, se colocarán un letrero para poder ser identificados?, ¿Cuál es la forma de diferenciar a un ciudadano correcto de otro que es corrupto?,¿Cómo saber que un ciudadano no es atrapado por la tentación de la corrupción?,¿Qué suelen hacer los corruptos con el dinero de sus ganancias? Si lo invierten, ¿lo harán a nombre propio? o ¿utilizarán a familiares o amigos como testaferros?. La compra de inmuebles, ¿no  es una forma que emplean los corruptos, para "invertir" sus ganancias?

Después de haber dado respuesta a estas interrogantes, podrá entenderse un poco que el acopio de datos sobre propiedades , que por lo demás es información pública, no es ningún ilícito, sino más bien un procedimiento para distinguir entre inocentes y corruptos. No hay que rasgarse las vestiduras, ni confundir a la opinión pública señalando que se atenta contra la intimidad, la intimidad no es pública.

No está mal que,  para buscar información se incluya también a  personas conocidas por no ser corruptas. ¿Acaso la experiencia no nos ha enseñado que muchas personas conocidas como notables, resultaron ser corruptas? 



El Perú, como cualquier país que se precie de estar encaminado  hacia el primer mundo, debe contar con un aparato de Inteligencia que actúe en forma secreta, que lo sepa todo y que sea controlado adecuadamente, para que provea la información útil que facilite la adopción de las mejores decisiones, para así desarrollar las políticas del Acuerdo Nacional y alcanzar los objetivos del Plan Estratégico de Desarrollo Nacional,  porque solo así se alcanzará  el bienestar y beneficio de toda su población.



Finalmente, debe quedar claro que todo gobernante, todo aquel que se precie de ser político y principalmente todos los integrantes del aparato estatal que sirven a todos los peruanos - por ser de interés público y de necesidad nacional -  deben considerar que la Seguridad Nacional debe estar  alineada al Acuerdo Nacional y vinculada únicamente a una Política y a una Estrategia  que responda a los intereses nacionales. Lo demás, debe ser reclamado por la población - a viva  voz -  como traición a la Patria.


domingo, 18 de enero de 2015

ARTICULACIÓN DE LOS PROCESOS DE LA SEGURIDAD NACIONAL

SU VINCULACIÓN AL QUEHACER, POLÍTICO, SOCIAL Y ECONÓMICO DEL PAÍS

En diciembre de 2012, mediante Decreto Legislativo N° 1129 se reguló la naturaleza, finalidad, funciones y estructura  del Sistema de Defensa Nacional, el cual garantiza la Seguridad Nacional, para la afirmación de los derechos fundamentales y el Estado constitucional de derecho, en el marco de una gestión pública moderna, razón por la que el ámbito de aplicación de dicho sistema, se encuentra en todo el territorio de la república, comprendiendo a los organismos públicos, personas naturales y jurídicas de nacionalidad peruana, quienes están obligadas a participar en la Defensa Nacional, conforme  lo establece la Constitución Política del Estado.

El órgano de más alto nivel de decisión política y de coordinación estratégica en materia de Seguridad y Defensa Nacional es el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, el que es presidido por el Presidente de la República, el mismo que cuenta con la Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional (SEDENA) como la entidad responsable de la gestión del sistema a fin de articular el funcionamiento de sus componentes.

Para garantizar la Seguridad Nacional, el Sistema de Defensa Nacional desarrolla los Procesos de la Seguridad y Defensa Nacional teniendo como base las Políticas de Estado, la Concepción Política Estratégica y la Concepción Estratégica de la Seguridad y Defensa Nacional. Dicho procesos, fueron concebidos para  interrelacionarse tanto para la conducción política, como para la conducción estratégica de la Seguridad y Defensa Nacional y se clasificaron en procesos fundamentales y procesos de soporte.

Los procesos fundamentales son: La Política,  la Estrategia, y el Planeamiento Integral de la Seguridad y Defensa Nacional, mientras que los procesos de soporte que inicialmente se determinaron son: El desarrollo de estudios estratégicos, de  programas y proyectos especiales para la Seguridad y Defensa Nacional, la Investigación y Desarrollo para la Seguridad y Defensa Nacional, y finalmente la Gestión del Sistema de Defensa Nacional.

El concepto que  primigeniamente se tuvo para interrelacionar los procesos de la Seguridad y Defensa Nacional se basó en la definición de una ruta crítica que colocaba a los procesos en dos ejes: el largo plazo, y el corto y mediano plazo, todos basados en la Concepción Política  Estratégica y la Concepción Estratégica de Seguridad y Defensa Nacional.

Para el largo plazo, se visualizó que el Planeamiento Integral de la Seguridad y Defensa Nacional, alineado con el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional, se plasme a través de la Directiva para el planeamiento integral de la Seguridad y Defensa, y así poder establecer previsiones que determinen y preparen los recursos del Estado en los diferentes niveles de gobierno para hacer frente a las necesidades de desarrollo sostenido en condiciones de paz y seguridad.

Para el corto y mediano plazo, se estableció que la Política de Seguridad Nacional, determine  los lineamientos generales para alcanzar los Objetivos de Seguridad y Defensa Nacional, así como para orientar la formulación de la Estrategia de Seguridad y Defensa Nacional, nunca antes desarrollada en la historia republicana nacional.

Esta estrategia nacional, determina el empleo ponderado de los instrumentos del Poder Nacional para alcanzar los objetivos propuestos en la Política de Seguridad y Defensa Nacional, constituyéndose como elemento de coordinación  entre los distintos componentes del Sistema de Defensa Nacional y la sociedad, a partir de una perspectiva multidimensional de la Seguridad Nacional.

Tanto la Política como la Estrategia de Seguridad y Defensa Nacional, se ven fusionadas para establecer las responsabilidades de los componentes del Sistema de Defensa Nacional, por medio de la Directiva de Seguridad y Defensa Nacional, como también por directivas específicas y lineamientos que permitan su implementación, a través de la gestión del Sistema de Defensa Nacional.

A pesar que la SEDENA, fue re – creada en diciembre de 2012, es recién en setiembre de 2013 que recibe un presupuesto mínimo para cumplir sus importantes responsabilidades, las que se iniciaron mediante los correspondientes estudios y análisis de nuestra realidad, contrastándolos con nuestros  intereses nacionales, lo cual ha permitido que, durante el año 2014, se vayan completando los diseños esenciales, teniéndose previsto que el presente año sus procesos adecuadamente articulados empiecen a vincularse con el quehacer político, social y económico del país.

Para este propósito, es necesario tener en cuenta que en el futuro, todo gobernante y los responsables de la conducción del Sistema de Defensa Nacional, por ser de interés público y de necesidad nacional,  consideren el planteamiento que aquí se expone, iniciando éste con la importancia del Acuerdo Nacional y su vinculación al Plan Estratégico de Desarrollo Nacional, entendiéndose que este último instrumentaliza las aspiraciones para el  futuro del Perú.

En base a ellos, la Concepción estratégica del gobernante y su correspondiente Concepción Estratégica de la Seguridad y Defensa Nacional, son tamizadas por la Realidad Nacional, que nos revelará las necesidades públicas de seguridad  permitiendo que se emita la Política de Seguridad y Defensa Nacional.

Simultáneamente el Planeamiento Estratégico Integral para la Seguridad y Defensa Nacional se desarrolla alineado al Plan Estratégico de Desarrollo Nacional y coordinado – como elemento inspirador – con la Política de Seguridad y Defensa Nacional. De la interacción de ambos procesos, se formula el Plan Estratégico Especial para la Seguridad y Defensa Nacional, como instrumento clave para instrumentalizar  la Política de Seguridad y Defensa Nacional, el cual será mejorado, en su oportunidad, mediante la aplicación de los lineamientos técnicos para la implementación de la Política de Seguridad y Defensa Nacional, como también por la Estrategia de Seguridad y Defensa Nacional.

A partir de la aplicación de la Directiva N° 001-2014-CEPLAN, el Plan Estratégico Especial Multisectorial para la Seguridad y Defensa Nacional, permitirá que la satisfacción de las necesidades de la Seguridad Nacional planteados en la Política, en la Estrategia y en el Planeamiento Estratégico Integral para la Seguridad y Defensa Nacional, se concreten de manera vinculante por su inclusión en los Planes Sectoriales Multianuales, en los Planes Estratégicos Institucionales, y principalmente en los Planes Operativos Institucionales, que aplican el Presupuesto Nacional.

Las directivas de Seguridad que apruebe el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, establecerán las responsabilidades necesarias,  y a su vez, junto con las estrategias específicas, se constituirán como elementos retroalimentadores, y en su debido momento fortalecerán a los procesos fundamentales, para que finalmente se vinculen al presupuesto anual. De la misma forma se comportarán los procesos de soporte: El desarrollo de estudios estratégicos,  y los programas y proyectos especiales para la Seguridad y Defensa Nacional; así como  la Investigación y Desarrollo para la Seguridad y Defensa Nacional.

Toda esta interacción de procesos no podrían articularse sin el apoyo de la Gestión del Sistema de Defensa Nacional que establece el conjunto de acciones y procedimientos que realizan los componentes del Sistema de Defensa Nacional relacionados con el fortalecimiento de capacidades, evaluación y optimización del marco normativo, enlace interinstitucional, evaluación y supervisión que permitan garantizar la Seguridad Nacional que todos los peruanos de hoy y del mañana deseamos y debemos tener.


lunes, 17 de noviembre de 2014

LOS RETOS DE CADE 2014 Y LA SEGURIDAD NACIONAL


LA PARTICIPACIÓN NACIONAL Y LA NECESIDAD DE ARTICULAR, PRESUPUESTAR E IMPLEMENTAR EL DISCURSO


Para hacer del Perú un país del primer mundo, como reza el eslogan de la exitosa Conferencia Anual de Ejecutivos - CADE 2014, y trazar un derrotero hacia el desarrollo; para hacer del Perú el país libre, próspero y democrático que deseamos, es necesario que todos los peruanos tomemos consciencia de la importancia de involucrarse para sobreponernos a los desafíos y condiciones adversas que obstaculizan nuestro camino hacia el futuro ansiado.

La propuesta ambiciosa de CADE 2014 de impulsar nuestra economía y hacerla más dinámica y competitiva, levantada con el esfuerzo emprendedor de sus ciudadanos, con una institucionalidad sólida y eficaz, es indudablemente motivadora, pues solo así – con el concurso de la sociedad en su conjunto – el Perú será capaz de superar la pobreza y generar prosperidad.



Para llegar al primer mundo, será necesario que cumplamos con los parámetros establecidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), una meta trazada en el “Plan Bicentenario: el Perú hacia el 2021”. En ese esfuerzo, debemos resolver nuestras principales debilidades que se encuentran en los campos de la educación, innovación, infraestructura, seguridad ciudadana, funcionamiento básico de un Estado descentralizado, y con un sistema de administración de justicia que haga honor a su denominación.

Cecilia Blondet, Directora Ejecutiva de PROÉTICA, nos hizo recordar que la VIII Encuesta Nacional sobre “Percepciones de la corrupción en el Perú 2013” revela que los peruanos consideramos que los tres problemas fundamentales del país - fuente de preocupación e inseguridad - son la delincuencia, la corrupción y el consumo de drogas.

Contrastando esta información con el Índice Global de Paz elaborado por el Institute for Economics and Peace (IEP), que analiza 162 Estados, encontramos que el Perú ocupa el puesto 119 de los más conflictivos, donde el ranking latinoamericano es liderado por Colombia que ocupa el puesto 150, seguido de México (138), Venezuela (129), y que coloca en mejor posición a Brasil (91) y Chile (30).

Recientemente, Francisco Miró Quesada C., Director General de EL COMERCIO, señaló que “de acuerdo con cifras del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), el Perú ha logrado un crecimiento económico sostenido que lo ha convertido en uno de los países de América Latina que más avanzó hacia el logro de los objetivos de desarrollo del milenio. Sin embargo, destacó que, a pesar de esos avances, es un país que mantiene una alta desigualdad económica, factor que influye en el aumento de la violencia y la delincuencia”.

En este contexto, es necesario entender que un indicador clave para medir la mejora de la lucha contra la inseguridad, es la confianza que la ciudadanía tenga en sus instituciones públicas, particularmente aquellas responsables de conducir el país y naturalmente en sus fuerzas de seguridad. Por eso el presidente de CADE 2014, Pablo de la Flor, apuntó claramente que “no es posible convertirnos en un país del primer mundo con instituciones del tercer mundo”.

Un país como el nuestro diagnosticado en exceso, lamentablemente ha fallado en llevar a la práctica importantes soluciones en beneficio de sus integrantes, principalmente por falta de coordinación y articulación en los esfuerzos, incluso no llegando a presupuestar y tampoco a implementar, olvidándose que en nuestro escenario nacional – como en cualquier parte del mundo - las políticas sin presupuesto, son un simple “saludo a la bandera ajena”, y aquellas que logran implementarse sin lograr tener efecto, son nada más que un “engaña muchachos” que afecta a todos los peruanos.

La corrupción, el crimen organizado y seguridad ciudadana, la frustrada descentralización, las trabas para plasmar la diversificación productiva, las limitaciones en la educación, los obstáculos para la inversiones, el aceleramiento de mejoras en la infraestructura, y el mejoramiento del sistema de administración de justicia, fueron los ocho temas priorizados de la agenda del CADE 2014, que nos expresan la preocupación del empresariado peruano en mejorar las condiciones para impulsar el crecimiento de sus propias empresas que a su vez, favorecen el crecimiento económico nacional.

Mientras que los peruanos no superemos los desafíos planteados, no se logrará irradiar confianza en los inversionistas privados, nacionales o extranjeros. Y la confianza, solamente se alcanzará en un clima de seguridad, pues ningún inversionista arriesgará su capital en un ambiente que no le asegure condiciones estables que favorezcan su rentabilidad. He allí donde surge la importancia del Sistema de Seguridad Nacional (legalmente Sistema de Defensa Nacional), conformado por diversos actores que han venido trabajando, cada cual por su lado, sin coordinar y muchas veces duplicando esfuerzos, y peor, otras tantas veces sin lograr plasmar resultados efectivos.

Los esfuerzos dispersos en beneficio de la Seguridad Nacional, hoy en día deben ser articulados y gestionados por la reactivada Secretaría de Seguridad y Defensa Nacional, un organismo público ejecutor, adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros, responsable de la gestión del Sistema de Defensa Nacional y con competencia en todo el territorio nacional.


Esta entidad, creada en diciembre de 2012, en el proceso de su organización también ha pasado por los avatares de la “tramitología”, sin embargo en el año que ha ejecutado su programa presupuestal, viene realizando diversas acciones de coordinación y articulación para formular una nueva Política de Seguridad y Defensa Nacional, justamente para que los esfuerzos converjan en provecho de lograr el clima de tranquilidad que se requiere para mejorar la confianza , y así facilitar el impulso de la inversión que finalmente logrará mejorar nuestro avance hacia el primer mundo; siempre y cuando todos nos incluyamos en este esfuerzo nacional: un deber ineludible para beneficio de cada uno de nosotros, los peruanos del siglo XXI.